La tensión en Oriente Próximo ha alcanzado un punto crítico este martes, 7 de abril de 2026, ante la expiración del ultimátum lanzado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Washington ha amenazado con intensificar los bombardeos hasta devolver a Irán a la «Edad de Piedra» si el régimen de Teherán no accede a la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz.
«Todo el país puede ser arrasado en una noche, y esa noche podría ser mañana», advirtió Trump en una comparecencia junto a su secretario de Defensa, Pete Hegseth, insistiendo en que el objetivo de la ofensiva —denominada ‘Furia Épica’— es la destrucción de infraestructuras clave si no hay una capitulación.
Escalada en múltiples frentes
Mientras el reloj avanza, la actividad bélica no cesa. Israel ha confirmado ataques contra el complejo petroquímico de Shiraz y ha emitido una advertencia inusual a la población civil iraní, instándola a evitar el uso de trenes y a alejarse de las vías ferroviarias ante posibles bombardeos estratégicos.
- Respuesta iraní: Teherán ha respondido con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí, detectados por las FDI durante la madrugada, y ha advertido a la ONU sobre el «grave riesgo radiológico» que suponen los ataques cerca de sus instalaciones nucleares.
- Frente libanés: La ofensiva israelí se ha extendido con fuerza hacia el sur del Líbano y Beirut, dejando un saldo de casi 1.500 muertos desde el inicio del conflicto hace un mes.
- Impacto regional: Arabia Saudí ha informado de la interceptación de siete misiles cerca de sus instalaciones energéticas, lo que evidencia la expansión del conflicto a los países vecinos.
Balance de la operación ‘Furia Épica’
Desde que las hostilidades abiertas comenzaran el pasado 28 de febrero, el Pentágono ha confirmado la muerte de 13 militares estadounidenses y más de 360 heridos. En el aire, la guerra de propaganda continúa: mientras Washington asegura haber rescatado a dos pilotos de cazas derribados el pasado viernes, Irán desmiente estas operaciones y afirma haber frustrado los intentos de rescate.
Situación humanitaria y geopolítica
La retórica de la Casa Blanca ha dado un giro controvertido al afirmar que los propios ciudadanos iraníes «quieren que EE. UU. bombardee el país» para alcanzar la libertad. Sin embargo, sobre el terreno, la realidad es de una destrucción creciente. La ONU tiene previsto votar este mismo martes una resolución urgente sobre la crisis en el estrecho de Ormuz, mientras el precio del crudo sigue bajo presión y los aliados occidentales observan con temor una guerra que parece transitar de la «liberación» a la aniquilación de infraestructuras civiles.




















