El fuerte viento de levante provoca una acumulación masiva de la especie invasora Rugulopteryx okamurae en todo el litoral, obligando a desplegar recursos extraordinarios en ambas bahías.
Ceuta — Las playas de Ceuta se enfrentan a un problema de gran envergadura. La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda ha tenido que activar un plan de choque extraordinario tras lograr retirar más de 1.200 toneladas de alga asiática acumuladas en el litoral durante los últimos días.
El persistente viento de levante ha sido el detonante de este arribazón masivo, afectando gravemente tanto a la bahía norte como a la sur, y obligando a la Ciudad Autónoma a reforzar los medios habituales de limpieza con recursos de urgencia.
Un operativo minucioso: Maquinaria pesada y recogida manual
La retirada de este residuo biológico exige un esfuerzo técnico milimétrico. Para evitar dañar el ecosistema playero, las labores se están ejecutando combinando el uso de excavadoras y maquinaria especializada con un intenso trabajo manual, protegiendo así la arena y preservando las condiciones naturales del entorno.
A pesar del despliegue, el área medioambiental advierte de que la situación sigue siendo compleja. En zonas como Benzú y Calamocarro, se detecta todavía una elevadísima densidad de algas flotando en el agua. Esto dificulta las tareas de limpieza y anticipa que la masa terminará depositándose en la orilla en los próximos días, obligando a mantener el operativo activo a corto plazo.
Radiografía de la crisis de la Rugulopteryx okamurae
La proliferación de esta alga invasora es un desafío ambiental que no es nuevo, pero que se está agravando con rapidez:
- Origen: Proviene del Pacífico norte y se detectó por primera vez en el Estrecho de Gibraltar a finales de la década de 2010.
- Causas del auge: El aumento progresivo de la temperatura del agua del mar y los regímenes de corrientes térmicas propician su reproducción descontrolada en los fondos marinos.
- Puntos críticos: Las playas de la bahía sur, por su exposición al viento de levante, suelen ser las más damnificadas, aunque este inicio de temporada estival ha golpeado con dureza a los arenales de Calamocarro, Benítez y Benzú.
«Llevamos aproximadamente diez años combatiendo científicamente y operativamente esta situación extraordinaria, un reto que compartimos directamente con el litoral sur peninsular», recuerdan desde la Ciudad Autónoma.
Reconocimiento al esfuerzo y petición de colaboración
Desde la Consejería de Medio Ambiente se ha querido poner en valor el «extraordinario esfuerzo» realizado por las brigadas de TRAGSA y todo el personal adscrito al área de limpieza, cuya dedicación está permitiendo que las playas recuperen de forma progresiva la normalidad para el disfrute de los bañistas.
Finalmente, el Gobierno local ha hecho un llamamiento a la comprensión y colaboración de la ciudadanía ante este episodio excepcional. El inicio del verano en la ciudad se está viendo condicionado por una crisis ambiental que requiere paciencia por parte de los usuarios mientras las medidas complementarias de mantenimiento sigan activas sobre el terreno.















