El ministro José Manuel Albares confirma que España rechazó la invitación del Reino Unido para evitar cualquier escenario de intervención militar. El Gobierno defiende su «autonomía» frente a la crisis en Oriente Próximo y rechaza el aislamiento internacional.
En un contexto de máxima tensión global, el Gobierno de España ha querido despejar las dudas sobre su ausencia en la reciente cumbre internacional convocada por el Reino Unido para abordar el bloqueo del Estrecho de Ormuz. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha revelado este lunes que la decisión de no asistir fue premeditada y coherente con la línea pacifista del Ejecutivo.
El rechazo a la escalada militar
Durante una entrevista en La Hora de la 1, Albares ha explicado que España recibió la invitación para participar en el encuentro por videollamada celebrado la semana pasada junto a más de 30 países. Sin embargo, la respuesta fue negativa para evitar que la presencia española se interpretara como un aval a medidas de fuerza.
“España no va a estar en ninguna reunión en la que se pueda debatir cualquier tipo de intervención de fuerza o de seguridad que pueda escalar esta guerra”, ha sentenciado el ministro.
El jefe de la diplomacia española ha recuperado el histórico eslogan del ‘No a la guerra’, asegurando que el país no contribuirá a un conflicto «al que no le vemos ningún objetivo» y que está generando graves consecuencias económicas y humanas.
¿Aislamiento o dignidad propia?
Ante las críticas de la oposición por la supuesta pérdida de peso de España en la esfera internacional, Albares ha defendido una «política exterior global» y multidireccional:
- Interlocución estratégica: Ha destacado la capacidad de España para hablar con Estados Unidos y, al mismo tiempo, mantener cauces abiertos con China y el mundo árabe.
- El referente europeo: El ministro ha llegado a afirmar que muchos países árabes ven a España como el país que está «salvando la dignidad de Europa» por su postura equilibrada en el conflicto.
- Compromiso con Ucrania: Ha querido matizar que esta cautela en el Estrecho de Ormuz no significa una retirada de otros escenarios, asegurando que España sigue presente en «todas las reuniones sobre el futuro de Ucrania».
El comunicado del Reino Unido
La reunión a la que España declinó asistir concluyó con un compromiso de la comunidad internacional para «garantizar la libertad de navegación» en la zona, un punto estratégico vital para el comercio mundial de petróleo. Aunque no se concretaron acciones militares inmediatas, el tono de la declaración final fue lo que empujó a Exteriores a mantener la distancia, apostando por la desescalada y el respeto al derecho internacional como únicas vías de solución.




















