El tribunal ha dejado visto para sentencia el caso del atraco perpetrado el pasado mes de enero en Ceuta. El único procesado, identificado como M.O.M., se enfrenta a una petición fiscal de 5 años de prisión, pero ha dado un vuelco a su estrategia de defensa al señalar directamente a un «pistolero del Príncipe» como el verdadero autor material del robo.
Según informa el diario El Faro de Ceuta, los hechos ocurrieron el pasado 23 de enero en la barriada de Arcos Quebrados. Aunque el acusado había reconocido su implicación en el momento de su detención y durante la fase de instrucción, en la última sesión del juicio oral cambió radicalmente su versión ante la magistrada del Tribunal de Instancia.
Una emboscada telefónica
En su nuevo testimonio, M.O.M. aseguró que su único papel en el delito fue realizar la llamada telefónica que sirvió de «gancho» para atraer al veterano taxista hasta el lugar de los hechos. Según su relato, el atraco a mano armada fue ejecutado por el mencionado individuo del conflictivo barrio del Príncipe.
Por su parte, la resolución del caso se ha complicado debido a que el presunto coautor del asalto continúa en busca y captura por parte de la Policía Nacional, desconociéndose si ha logrado huir de la ciudad. Asimismo, los testigos del suceso admitieron la dificultad de identificar plenamente a los asaltantes debido a la escasa iluminación de la zona y a que ambos cubrían sus rostros con capuchas y bufandas.
Las peticiones de la Fiscalía
El Ministerio Fiscal acusa al joven de un delito de robo con intimidación con la agravante de uso de arma. Las solicitudes de la acusación pública incluyen:
- 5 años de cárcel como pena principal.
- Prohibición de aproximación a menos de 100 metros de la víctima, así como de comunicarse con ella, durante un periodo de 6 años.
- Indemnización económica para devolver los 150 euros sustraídos al profesional.
El informe policial confirmó posteriormente que el arma utilizada para encañonar a la víctima era de aire comprimido, un detalle que el taxista lógicamente desconocía en el momento del asalto, donde se vio superado en número bajo una situación de extrema tensión.
El sector del taxi exige mayor seguridad
«No es la primera vez que los taxistas deben parar su servicio para mostrar su repulsa por los atracos sufridos…» — El Faro de Ceuta.
Este suceso reactivó las protestas del gremio de taxistas en Ceuta, quienes denuncian la vulnerabilidad y la inseguridad a la que se exponen diariamente al manejar dinero en efectivo. A raíz de este y otros incidentes —que incluyen amenazas, insultos y clientes que se niegan a abonar las carreras— el sector ha vuelto a exigir medidas urgentes a las autoridades.
Entre sus principales reclamaciones se encuentran la instalación de cámaras de videovigilancia internas en los vehículos y la implantación de un «botón del pánico» con geolocalizador conectado directamente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.














