La Guardia Civil abre una investigación en el municipio coruñés tras el trágico fallecimiento de la menor por deshidratación y golpe de calor, provocado por un despiste del progenitor al recibir una llamada telefónica mientras se dirigía a la escuela infantil.
La Guardia Civil ha abierto una investigación formal para esclarecer las circunstancias de la muerte de una niña de dos años en el municipio de Brión (A Coruña). Según las primeras pesquisas, el trágico desenlace se produjo después de que el padre, tras sufrir una distracción al volante, olvidara a la pequeña en el interior del vehículo y se marchara directamente a trabajar.
El suceso comenzó a primera hora de la mañana de este miércoles. El progenitor cumplió con la primera parte de su rutina diaria al dejar al hermano mayor de la menor en su colegio. Sin embargo, inmediatamente después recibió una llamada telefónica que alteró su atención y provocó que se desviara del recorrido habitual que debía llevarle a la escuela infantil municipal. Completamente despistado, el hombre estacionó el coche y se dirigió a su puesto de trabajo —situado muy cerca del domicilio familiar, sobre el cual residen— sin percatarse en ningún momento de que la niña seguía en el asiento trasero.
La voz de alarma no saltó hasta las tres de la tarde, momento en el que la madre de la menor acudió a la guardería a recogerla y el personal del centro le comunicó que la niña no había asistido en todo el día.
Las altas temperaturas registradas en Galicia durante la jornada, sumadas a las largas horas que la pequeña permaneció dentro del habitáculo, resultaron determinantes. Aunque la menor fue trasladada de urgencia al cercano Punto de Atención Continuada (PAC) de Bertamiráns en parada cardiorrespiratoria, los servicios médicos no pudieron hacer nada por salvar su vida y terminaron certificando su fallecimiento por deshidratación severa.
Ante la magnitud de la tragedia, el servicio de emergencias 112 ha movilizado al Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias (GIPCE) para prestar asistencia psicológica urgente a los familiares. Este dramático incidente evoca de inmediato el caso ocurrido en 2023 en O Porriño (Pontevedra), donde otro menor de dos años perdió la vida en circunstancias casi idénticas tras un olvido similar por parte de su madre.















