El Centro de Crisis por Violación de Dublín paraliza la iniciativa ‘We Consent’ tras recibir duras críticas de las autoridades gubernamentales y una fuerte contestación social por calificar los gestos de afecto familiar como transgresiones del consentimiento.
Lee tambien: Cancelan un homenaje a Rosalía en Argentina por «mensajes de odio» tras una polémica de la artista en redes sociales
El Centro de Crisis por Violación de Dublín (DRCC, por sus siglas en inglés), una organización no gubernamental que recibe financiación con fondos públicos, se ha visto obligado a retirar una controvertida campaña publicitaria sobre el consentimiento sexual. Bajo el lema ‘We Consent’, la iniciativa incluía un anuncio audiovisual en el que se instaba explícitamente a los abuelos a evitar besar o abrazar a sus nietos, una postura que ha generado un amplio rechazo social y político en el país.
Las noticias de Ceuta, cada mañana a las 7:30
Lo más leído, la farmacia de guardia, el tiempo y el estado del Estrecho en tu correo. Gratis.
El material audiovisual que formaba parte del spot, que ha alcanzado una elevada difusión viral a través de las redes sociales, mostraba la llegada de dos abuelos al domicilio familiar de sus nietos. Tras recibir con afecto y abrazar con entusiasmo al más pequeño de los menores, los abuelos intentan reproducir el mismo gesto con su nieta adolescente. En ese instante, la joven muestra una expresión facial de contrariedad y rechazo hacia sus familiares. El vídeo detiene la secuencia en ese punto para proyectar un mensaje explícito: «No todo el mundo quiere un abrazo. Incluso de las personas que les quieren».
Lee tambien: Trump niega presiones a la FIFA por la polémica roja a Balogun: «No les dije qué hacer»
Duras críticas del Gobierno irlandés a la iniciativa financiada con fondos públicos
La difusión de la campaña ha suscitado una corriente de duras críticas en las plataformas digitales, que ha escalado rápidamente hasta la esfera gubernamental. El ministro de Justicia de Irlanda, Jim O’Callaghan, se ha pronunciado públicamente para desmarcarse de la iniciativa institucional de la ONG, asegurando de forma tajante que «el vídeo producido por la DRCC en el que aparecen los abuelos no representa la opinión del Gobierno».
En la misma línea institucional, la ministra de Sanidad, Jennifer Carroll MacNeill, ha abordado el origen de la financiación del proyecto. La titular de la cartera sanitaria ha aclarado que la campaña fue sufragada «sin la participación del Gobierno», calificando de manera directa el contenido audiovisual como una propuesta «inapropiada y denigrante para los abuelos».
La ONG argumenta su visión del consentimiento desde la infancia
Ante la controversia suscitada y el rechazo institucional, la dirección del Centro de Crisis por Violación de Dublín ha confirmado la retirada de los vídeos de sus perfiles en redes sociales «mientras reflexionamos sobre si están teniendo el efecto positivo que deseamos».
A través de un comunicado explicativo, la organización ha defendido que ‘We Consent’ constituye «una campaña a largo plazo para aumentar la concienciación y la práctica del consentimiento en Irlanda». Según ha precisado la entidad, la premisa de la iniciativa se basaba en la idea de que «los límites deben respetarse desde temprana edad y que también se deben respetar los límites de los demás», aunque la plasmación de dicho concepto haya obligado a paralizar temporalmente la difusión del proyecto.













