La Unión de Clubes Europeos propone elevar los pagos de solidaridad de 308 a 2.000 millones de euros y suprimir el criterio del rendimiento histórico que beneficia a las grandes potencias
Javier Tebas, presidente de LaLiga, vuelve a situarse en el centro del tablero del fútbol internacional como el gran padrino de la UEC (Unión de Clubes Europeos). Esta asociación, nacida como contrapunto a la EFC (donde residen los clubes más poderosos), ha lanzado una propuesta revolucionaria que busca dar un «sablazo» a la actual estructura de ingresos de la Champions League. El objetivo es claro: frenar la hegemonía de los equipos con más capital y redistribuir los beneficios hacia la clase media y baja del fútbol continental.
La ofensiva de la UEC, adelantada por el diario The Guardian, pretende transformar el actual sistema de reparto de la UEFA para evitar que las competiciones se vuelvan «monótonas y predecibles». Para ello, la asociación propone un hachazo drástico a los premios que reciben los clubes participantes en favor de aquellos que no logran clasificarse para competiciones europeas.
De 308 a 2.000 millones: el hachazo a la solidaridad
La propuesta económica de la UEC es de una magnitud sin precedentes. Actualmente, de los más de 3.000 millones de euros que recauda la UEFA, solo 308 millones se destinan a los denominados «pagos de solidaridad» para clubes no participantes. La asociación apadrinada por Tebas exige que esta cifra se multiplique hasta alcanzar los 2.000 millones de euros.
Esta redistribución se aplicaría de forma transversal en todo el continente, beneficiando tanto a equipos de Primera como de Segunda División. Según el plan trazado, el reparto total del pastel publicitario y de derechos de televisión debería otorgar un 85% a los clubes de Primera y un 15% a los de Segunda, lo que supondría una inyección de aproximadamente 1.300 millones de euros para las categorías de plata europeas solo en la presente temporada.
Cambio en los porcentajes y eliminación del ‘Value Pillar’
La UEC también pone el foco en el desequilibrio entre las tres competiciones continentales. En la actualidad, la UEFA distribuye el dinero con una jerarquía marcada: el 74% para la Champions, el 17% para la Europa League y el 9% para la Conference League. La propuesta de Tebas y la UEC es equilibrar la balanza hacia un modelo de 50%, 30% y 20%, respectivamente.
Además, el plan busca «eliminar de raíz» el concepto del ‘value pillar’. Este criterio reparte hasta el 35% de los premios basándose en el rendimiento histórico de los clubes, lo que garantiza ingresos masivos a los equipos con más trayectoria en las grandes ligas. Su supresión supondría un golpe directo a la línea de flotación de las grandes potencias europeas, que verían cómo sus ventajas económicas históricas se desvanecen en favor de un reparto más equitativo.
Críticas a la «concentración de dinero»
Desde la UEC argumentan que la actual concentración de recursos en la cima plantea un «serio riesgo» para el fútbol. «Si la UEFA y sus socios son lo suficientemente valientes como para mirar más allá del interés a corto plazo y la presión política de los clubes más poderosos, hay una discusión seria pendiente que beneficia al fútbol europeo en su conjunto», han manifestado responsables de la asociación.
Este movimiento de Tebas coincide, paradójicamente, con un momento de presión interna en España, ya que el TAD (Tribunal Administrativo del Deporte) ha reiniciado un expediente contra él, concediendo tres meses más de investigación por una presunta revelación de secretos. Pese a este frente judicial, el presidente de la patronal española mantiene su pulso con la élite europea para tratar de transformar el modelo económico del fútbol profesional.




















