Jesús Calleja vivió este jueves uno de los momentos más duros de su regreso al Rally Dakar. El aventurero leonés sufrió un espectacular accidente durante la parte final de la etapa 5, cuando su Santana salió despedido tras un resalto y dio varias vueltas de campana a gran velocidad, obligándole a abandonar la prueba antes de lo previsto.
A pesar de la violencia del impacto, Calleja quiso lanzar un mensaje tranquilizador sobre su estado de salud. “Me estoy chequeando con el médico por un dolor de espalda, pero no creo que sea nada serio. Estoy muy magullado, con hematomas, pero no creo que tenga nada”, explicó en declaraciones a MARCA.
El piloto denunció que el accidente se produjo en un punto peligroso que no estaba correctamente señalizado por la organización. Según relató, el incidente tuvo lugar dentro de los últimos 100 kilómetros de la especial, en una zona sin aviso previo. “Bajó Castera en el helicóptero y vio que era un peligro tres sin marcar. Laia me ha dicho que casi se lo come, pero como no llevaba polvo, lo pudo librar”, aseguró.
Calleja vinculó lo sucedido con las críticas que varios pilotos, entre ellos Isidre Esteve, habían realizado días atrás sobre los nuevos órdenes de salida establecidos por la FIA. El leonés fue especialmente contundente: “Es lo que decíamos de la FIA. Nos meten a nosotros, con coches brutales, detrás de coches que no corren y levantan mucho polvo. Si encima hay un peligro que no está marcado, la combinación es muy mala”. Calleja explicó que la visibilidad reducida le impidió detectar el obstáculo a tiempo y que fue el primero en sufrir el accidente, tras lo cual la organización colocó señalización adicional en ese punto.
Laia Sanz, que pasó poco después por la misma zona, confirmó la peligrosidad del lugar. “Era una zona fuera de pista. Nosotros frenamos al verlo, pero pensé que alguien se iba a hacer daño. El agujero era muy heavy”, explicó, señalando que logró esquivarlo al no tener polvo de otro vehículo delante.
De este modo, el Dakar 2026 termina de forma prematura y amarga para Jesús Calleja, que afrontaba la prueba con gran ilusión tras varios años de ausencia y que ahora se marcha con el cuerpo dolorido y fuertes críticas a la seguridad y gestión de la carrera.


















