El golfista vasco acusa al DP World Tour de «chantaje» al exigirle condiciones que exceden el reglamento para retirar sus multas por jugar en la liga saudí LIV Golf.
La tregua en el mundo del golf parece más lejana que nunca. Jon Rahm, actual estrella del circuito LIV Golf, ha lanzado un duro ataque contra la directiva del DP World Tour (el circuito europeo), utilizando términos como «extorsión» y «chantaje» para definir las negociaciones sobre su estatus como miembro y las sanciones económicas que arrastra.
El conflicto ha estallado en vísperas del torneo de LIV en Hong Kong. Rahm se niega a firmar un acuerdo que el circuito ya ha pactado con otros ocho jugadores (entre ellos el español David Puig y el británico Tyrrell Hatton). Dicho pacto permitiría a los rebeldes de la liga saudí jugar sin ser multados en 2026 a cambio de pagar sus deudas pendientes y comprometerse a un calendario específico.
El punto de ruptura: seis torneos frente a cuatro
La clave de la disputa reside en la cantidad de torneos que el circuito europeo exige disputar al «León de Barrika». Mientras que el reglamento establece un mínimo de cuatro eventos para mantener la tarjeta del tour, el DP World Tour le exige a Rahm jugar seis, decidiendo ellos además el destino de dos de esas citas.
«No me gusta lo que están haciendo. Me piden jugar seis torneos y ellos deciden dónde deben ser dos de ellos. Eso es con lo que no estoy de acuerdo», afirmó Rahm con rotundidad. «Están extorsionando a jugadores como yo y a jóvenes que no tienen nada que ver con la política del golf».
El jugador reiteró que su compromiso con el Open de España y otros torneos europeos sigue en pie, pero bajo sus propios términos: «Les dije: ‘Bajadlo a cuatro torneos, como dice el mínimo, y firmo esta noche’. No han aceptado».
La Ryder Cup de 2027 en el horizonte
Esta guerra abierta coloca a Rahm en una posición de extrema vulnerabilidad respecto a la Ryder Cup de 2027, que se celebrará en Adare Manor (Irlanda). Para ser elegible por el equipo europeo en la edición del centenario, Rahm debe ser miembro del DP World Tour.
Si las negociaciones fracasan y el proceso judicial por sus multas anteriores —actualmente congelado— falla en su contra, Rahm se enfrentaría a una encrucijada definitiva:
- Ceder y pagar: Aceptar las multas y el calendario impuesto.
- Renunciar al circuito: Perder la elegibilidad para la Ryder Cup, lo que supondría un golpe histórico para el equipo europeo.




















