CEUTA / RABAT — La primera visita oficial de los Reyes Felipe VI y Letizia a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla ha desencadenado una fuerte oleada de rechazo y malestar en los medios de comunicación y sectores nacionalistas de Marruecos. Portales informativos de referencia en el norte del país vecino, como Tanja24 o Press Tetuán, han calificado el desplazamiento de la Corona española como una «provocación» institucional que atenta contra las relaciones bilaterales y enturbia el clima de entendimiento mutuo.
Lee tambien: RTVE denuncia un grave ataque a la libertad de prensa tras la expulsión de sus periodistas de Castillejos
A través de diversos manifiestos e informaciones difundidas en la prensa marroquí, distintas entidades nacionalistas han advertido de que la presencia del jefe del Estado español en Ceuta y Melilla daña de forma directa «el clima de confianza entre Madrid y Rabat». Consideran que el viaje está cargado de connotaciones simbólicas que hieren la sensibilidad de la sociedad marroquí, abriendo de nuevo el debate sobre el estatus y las dinámicas fronterizas de ambas plazas.
Las noticias de Ceuta, cada mañana a las 7:30
Lo más leído, la farmacia de guardia, el tiempo y el estado del Estrecho en tu correo. Gratis.
«Peregrinación de despedida» y consumo interno
Entre las lecturas más críticas surgidas desde los medios marroquíes destaca la caracterización del viaje como una supuesta «peregrinación de despedida». Diversos analistas y comunicadores locales han calificado la agenda real de «acto protocolario encerrado en sí mismo», argumentando que se trata de un gesto dirigido exclusivamente al consumo político e interno de España y sostenido con el objetivo de calmar tensiones partidistas, incapaz de alterar el equilibrio de fuerzas ni la realidad geopolítica sobre el terreno.
Lee tambien: Periodistas marroquíes exigen transparencia y autonomía ante polémico proyecto de ley de prensa
En esta misma línea interpretativa, algunos analistas han echado mano de la ironía para justificar el mutismo inicial mostrado por las altas esferas del Reino de Marruecos. Señalan que la prudencia o la falta de un pronunciamiento oficial inmediato por parte del monarca alauí, Mohamed VI, respondería supuestamente a un gesto de moderación respetuosa frente a lo que consideran los «sentimientos de despedida» del monarca español.
Tensión contenida en las relaciones bilaterales
El malestar reflejado por la prensa marroquí reaviva el recuerdo de los precedentes históricos, como la visita realizada en 2007 por los reyes Juan Carlos I y Sofía, la cual provocó en su momento una severa crisis diplomática con la llamada a consultas del embajador marroquí en Madrid.
Aunque en esta ocasión el impacto se está canalizando principalmente a través del ámbito mediático y de fundaciones del tejido civil y político marroquí, los analistas coinciden en que estas reacciones ponen de manifiesto la extrema fragilidad del equilibrio diplomático en la frontera sur europea y la persistencia de las pretensiones soberanistas de Rabat sobre Ceuta y Melilla.








