La Princesa de Asturias participa en el ejercicio ‘Devas 25’, centrado en supervivencia, evasión y resistencia
La Princesa Leonor ha dado un nuevo paso en su formación castrense al participar por primera vez en unas maniobras avanzadas del Ejército del Aire y del Espacio. La heredera al Trono, que cursa su último año en la Academia General del Aire, afronta esta fase final como alférez mientras se prepara para la inminente “suelta”, el día en que volará sola en los aviones Pilatus antes de graduarse como piloto.
Entre el 26 y el 28 de noviembre, la primogénita de Felipe VI tomó parte, junto a varios centenares de alumnos, en el ejercicio Devas 25, una instrucción práctica integrada en la asignatura de Técnicas Militares. Esta actividad combina procedimientos tácticos, coordinación de unidades y entrenamiento en un entorno que recrea operaciones aéreas y terrestres con alto nivel de exigencia.
Entrenamiento SERE y cooperación con unidades especializadas
En esta edición del ejercicio, los futuros oficiales pusieron en práctica lo aprendido en el programa SERE (Supervivencia, Evasión, Resistencia y Extracción) de nivel B, impartido por el Departamento de Instrucción y Adiestramiento (I+A). Las maniobras contaron con el apoyo del EZAPAC y del Ala 49, que desplegó un helicóptero Sikorsky S-76.
Durante las prácticas, los alumnos se enfrentaron a escenarios hostiles que requerían técnicas de supervivencia, evasión, resistencia ante una posible captura y procedimientos de extracción. La participación de estas unidades especializadas permitió también que desarrollaran sus propias capacidades dentro de la doctrina SERE.
Integración de competencias y liderazgo
El ejercicio, desarrollado en la zona de Coy, supuso una prueba de cohesión entre distintas áreas formativas. Los alféreces aplicaron prácticas de mando y procedimientos CSAR (Combat Search and Rescue), además de coordinarse con tácticas propias de equipos de operaciones especiales (SOF).
La conjunción de estos elementos ofreció un escenario de adiestramiento completo y realista, destinado a reforzar la capacidad de los alumnos —incluida la Princesa Leonor— para tomar decisiones en situaciones cambiantes, trabajar en equipo y adaptarse a condiciones de presión similares a las de operaciones reales.












