La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de agilizar los papeles para cientos de miles de extranjeros provoca un despliegue sin precedentes en las oficinas consulares marroquíes
La reciente aprobación de la regularización extraordinaria de inmigrantes por parte del Gobierno de España, fruto del acuerdo entre el PSOE y Podemos, ha transformado por completo la actividad diplomática en suelo nacional. Ante la avalancha de solicitudes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos ha ordenado que sus doce consulados en España amplíen su actividad a los siete días de la semana, abriendo incluso fines de semana y festivos, para facilitar los trámites burocráticos necesarios a sus ciudadanos.
Esta medida, que responde a una instrucción directa del Rey Mohamed VI para proteger los intereses de la diáspora marroquí, incluye también una ampliación de la jornada lectiva diaria en tres horas adicionales. Hasta ahora, el servicio terminaba a las 15:00 horas, pero el estado de «alerta» del personal consular permitirá agilizar la obtención de documentos de identidad y pasaportes, requisitos indispensables para que los migrantes puedan acogerse al proceso de residencia legal.
El impacto de la medida: Cerca de un millón de beneficiarios
Aunque las cifras oficiales del Gobierno de coalición situaban el alcance de la regularización en torno a las 500.000 personas, diversas asociaciones y organismos elevan sustancialmente ese impacto:
- Movimiento ‘Regularización Ya’: Estima que hasta un millón de personas podrían beneficiarse del proceso, citando a los cerca de 700.000 migrantes en situación irregular que habitan en España y que ahora podrán cancelar órdenes de expulsión administrativa.
- Funcas: El organismo de análisis cifra en 840.000 las personas que actualmente no han superado los trámites administrativos de regularización, representando un 17,2% de la población no comunitaria.
Alerta policial ante el «efecto llamada» y el colapso operativo
La rapidez y magnitud del proceso han despertado una fuerte oposición en los sindicatos de la Policía Nacional. Organizaciones como Jupol y SUP han advertido de los riesgos de una «regularización masiva sin refuerzo policial», calificando la medida de mero «cálculo político».
Entre las principales preocupaciones del sector policial destacan:
- Saturación de Extranjería: Las unidades encargadas de verificar identidades y antecedentes ya se encuentran al límite de su capacidad.
- Seguridad Nacional: Advierten de que tramitar tal volumen de expedientes sin medios adicionales puede comprometer los controles de seguridad.
- Fomento de las mafias: Los sindicatos señalan que este tipo de procesos suponen un «balón de oxígeno» para las redes de tráfico de seres humanos, al incentivar el tránsito irregular bajo la promesa de una futura regularización.
Mientras los consulados marroquíes se movilizan para no dejar a ningún ciudadano fuera del proceso, en las oficinas de Extranjería españolas crece el temor a un colapso administrativo sin precedentes que marque la agenda política de este primer trimestre de 2026.




















