La entrada de más de 50.000 personas desde Marruecos y el cierre temporal de numerosos comercios podrían provocar pérdidas de entre el 50% y el 75% en algunos sectores de Ceuta, según la Confederación de Empresarios de la ciudad. La suspensión de la Feria en honor a la Virgen de África y las cancelaciones turísticas amenazan con convertir la crisis migratoria en un duro golpe para la temporada de verano.
La presidenta de CEOE Ceuta, Arantxa Campos, reconoce que todavía no existe una evaluación económica definitiva, pero considera que el impacto será especialmente grave en el comercio, la hostelería y el turismo.
A los tres o cuatro días durante los que muchos establecimientos permanecieron cerrados por motivos de seguridad se suman las cancelaciones de visitantes que tenían previsto acudir a la Feria de Ceuta, una de las semanas de mayor actividad económica para la ciudad.
La celebración reunía habitualmente una elevada demanda turística. Según estimaciones del Gobierno local, durante las fiestas del año pasado la ocupación hotelera se situó entre el 90% y el 100%.
La suspensión de la Feria agrava las pérdidas
La patronal ceutí considera que la cancelación de las actividades festivas tendrá efectos sobre numerosos negocios que habían preparado personal, compras y servicios para una de las semanas más importantes del calendario local.
Hoteles, restaurantes, comercios, transportistas y empresas vinculadas al ocio esperaban un aumento considerable de clientes que finalmente no llegará.
El comité ejecutivo de CEOE Ceuta se reunió para comenzar a valorar el coste económico de la emergencia. Campos sostiene que, para muchos negocios, la temporada estival puede considerarse prácticamente perdida.
El centro recupera la actividad, pero persisten dificultades
La presidenta de los empresarios explica que el centro de la ciudad ha recuperado buena parte de su funcionamiento habitual.
No obstante, señala que la normalidad todavía no ha llegado de la misma manera a determinados barrios periféricos, donde permanecen cientos de personas llegadas durante la crisis.
El Ejecutivo local calculaba que todavía había en Ceuta entre 3.000 y 5.000 migrantes. Campos también afirma que se han organizado patrullas ciudadanas en algunas zonas para tratar de reforzar la sensación de seguridad.
La empresaria reclama una revisión integral de las políticas que afectan a Ceuta, desde su régimen económico y fiscal hasta la normativa aduanera y sus relaciones con la Unión Europea.
También recuerda que la ciudad autónoma carece de capacidad legislativa plena y que buena parte de las decisiones que condicionan su actividad económica dependen del Gobierno central.
Los economistas piden evitar el alarmismo
El vicedecano del Colegio de Economistas de Ceuta, Piku Sunderdas, considera necesario evitar mensajes alarmistas que puedan deteriorar todavía más la confianza de los inversores.
Sunderdas destaca el crecimiento económico registrado por Ceuta durante los últimos años y la llegada de actividades tecnológicas atraídas por las ventajas fiscales, entre ellas el sector del juego en línea.
También identifica como fortalezas la convivencia entre las comunidades cristiana, musulmana, judía e hindú, así como la seguridad jurídica que ofrece la pertenencia de Ceuta a España y a la Unión Europea.
El economista considera, sin embargo, que la ciudad necesita una mayor protección por su condición de frontera terrestre entre África y Europa. También lamenta que la respuesta del Estado tardara aproximadamente 48 horas.
La incertidumbre puede frenar nuevas inversiones
El doctor en Economía y vicedecano de EAE Business School, Juan Carlos Higueras, advierte de que la crisis afecta negativamente a la imagen económica de Ceuta porque los inversores suelen evitar los entornos marcados por la incertidumbre.
A su juicio, los acontecimientos muestran que cualquier deterioro en las relaciones entre España y Marruecos puede trasladarse rápidamente a la economía y a la vida diaria de la ciudad.
Higueras no cree que la crisis vaya a paralizar automáticamente todas las inversiones, pero considera que sectores como el turismo, el comercio y la movilidad transfronteriza son especialmente vulnerables.
En cambio, actividades como los servicios digitales y la formación podrían resistir mejor el impacto. Para recuperar la confianza, reclama que las administraciones transmitan estabilidad, continuidad y capacidad de planificación.
El Puerto de Ceuta mantiene su actividad
La Autoridad Portuaria de Ceuta sostiene que, por ahora, no existen datos objetivos que permitan anticipar consecuencias relevantes sobre la actividad del puerto.
Entre enero y junio se movieron más de 1,07 millones de toneladas de mercancías, un 2% más que durante el mismo periodo de 2025.
Las conexiones marítimas continúan operando con normalidad y no se han registrado alteraciones significativas en la línea con Algeciras ni en los tráficos relacionados con la Operación Paso del Estrecho.
El transporte de pasajeros y mercancías y el suministro de combustible también se han mantenido como servicios esenciales durante la emergencia.
La principal preocupación empresarial se concentra ahora en la capacidad de Ceuta para recuperar la confianza de visitantes e inversores. La patronal reclama medidas rápidas que permitan compensar las pérdidas y evitar que la crisis deje consecuencias prolongadas sobre el comercio y el empleo.
















