La Audiencia Nacional retoma las sesiones con el interrogatorio a un comisario sobre el uso de dinero público para el espionaje a Bárcenas y la declaración de un notario clave para validar los mensajes del exministro.
Tras las comparecencias del extesorero del PP, Luis Bárcenas, y su esposa, Rosalía Iglesias, el juicio por la ‘Operación Kitchen’ entra este martes en un terreno técnico y determinante. El tribunal de la Audiencia Nacional pone el foco en dos pilares de la acusación: el rastro del dinero público utilizado para el operativo parapolicial y la veracidad de los mensajes de texto que implican directamente a la cúpula del Ministerio del Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy.
El rastro de los fondos reservados
La sesión de tarde cuenta con la declaración del comisario jubilado José Manuel Benavides. Su testimonio es crucial para esclarecer la gestión de los fondos reservados de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía entre 2013 y 2015.
La Fiscalía sostiene que se desviaron fondos reservados para pagar 2.000 euros mensuales a Sergio Ríos, entonces chófer de la familia Bárcenas, con el fin de captarlo como confidente. El objetivo de la trama habría sido sustraer información sensible que el extesorero guardaba y que podría haber resultado comprometedora para altos cargos del Partido Popular.
Los SMS: ¿Prueba definitiva o registro dudoso?
Otro de los puntos calientes de la jornada es la comparecencia de Alberto Vela, uno de los notarios ante los que el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, registró supuestos SMS enviados por el entonces ministro Jorge Fernández Díaz.
Estos mensajes son considerados la «prueba de cargo» para demostrar que el exministro estaba al tanto de la operación. Entre los pantallazos registrados figura uno especialmente revelador:
«La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo. Mañana tendremos informe», rezaba uno de los textos que Martínez atribuye a Fernández Díaz.
Sin embargo, la validez de estos registros está bajo sospecha. El pasado jueves, otro notario ya admitió ante el tribunal que no puede acreditar fehacientemente que los mensajes fueran enviados por el exministro, ya que «no hay prueba» técnica del origen. Además, sobre el notario que declara hoy pesa el antecedente de haber sido investigado por contactar con el propio Martínez tras ser advertido del deber de guardar secreto.
Un careo de versiones opuestas
La sesión de hoy busca arrojar luz sobre una de las mayores contradicciones del caso. Mientras Francisco Martínez insiste en que recibía órdenes e instrucciones directas vía SMS, Jorge Fernández Díaz niega tajantemente la autoría de esos mensajes, lo que ya llevó a ambos a un careo de extrema tensión durante la fase de instrucción.
Con la declaración de los agentes policiales y los fedatarios públicos, el tribunal intenta determinar si la ‘Kitchen’ fue, como sostienen las defensas, una operación policial reglamentaria de búsqueda de fondos ocultos de Bárcenas, o una estructura parapolicial financiada ilegalmente para proteger al partido en el Gobierno.















