El ministro del Interior confirma en el Congreso que no se han ordenado «batidas» para buscar el dispositivo, aunque advierte que no señalizar una emergencia con la luz conectada ya es motivo de multa.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha despejado este miércoles las dudas sobre la vigilancia y sanción de la nueva baliza V-16, obligatoria en España desde el pasado 1 de enero. Durante su comparecencia en la Comisión de Interior del Congreso, el ministro ha negado que exista una instrucción directa a los agentes para realizar controles aleatorios con el fin de verificar si los conductores llevan el dispositivo en la guantera.
Sin embargo, Marlaska ha sido tajante: el «periodo de gracia» ha terminado. En caso de avería o accidente, si el vehículo no es señalizado con la baliza reglamentaria, la sanción será inevitable.
La sanción llega con la emergencia
El ministro explicó que el uso de la V-16 sigue la misma lógica que los antiguos triángulos de emergencia. «Si a alguien se le avería el vehículo y no tiene la baliza para señalizarlo, en ese caso, evidentemente, es cuando se impone la sanción», aclaró.
Para poner en contexto la baja incidencia de estas multas, el ministro aportó datos del pasado año: de los 5 millones de sanciones de tráfico interpuestas, solo 400 (un 0,008 %) correspondieron a la ausencia de triángulos. Marlaska prevé que las cifras de la V-16 se mantengan en niveles similares, descartando un afán recaudatorio.
El papel de la ITV y la conectividad
Como novedad, el Gobierno ha solicitado la colaboración de las estaciones de ITV. El objetivo no es que la falta de la baliza sea un motivo de inspección desfavorable, sino que los técnicos aprovechen la revisión para recordar a los conductores la obligatoriedad de contar con un dispositivo certificado y, sobre todo, con conectividad a la plataforma DGT 3.0.
Respuesta a las críticas: «No hay pelotazo»
Ante las acusaciones de algunos grupos parlamentarios, el titular de Interior ha defendido la transparencia de la medida:
- Sin monopolios: Afirmó que no existe «ningún tipo de pelotazo», ya que la baliza no tiene derechos de propiedad intelectual y cualquier empresa puede comercializarla si cumple las directrices técnicas.
- Abastecimiento: Aseguró que hay unas 300 balizas homologadas en el mercado, por lo que no existen problemas de suministro.
- Seguridad: Negó la existencia de «grúas pirata» que aprovechen la geolocalización de las balizas para acudir a los accidentes antes que los servicios oficiales, señalando que no hay denuncias al respecto.
Con esta comparecencia, el Ejecutivo busca asentar la transición definitiva hacia un modelo de señalización luminosa que evita que el conductor tenga que bajar del vehículo para colocar los triángulos, reduciendo así el riesgo de atropello en carretera.




















