El presentador Jorge Javier Vázquez y varios colaboradores han tenido que intervenir para separar a ambos tras un enfrentamiento verbal que ha provocado los gritos de reprobación del público.
La gala de ‘GH DÚO’ celebrada este martes, 24 de febrero, ha vivido uno de sus episodios más críticos tras producirse un altercado de extrema gravedad entre Lucía Sánchez y el padre de Manuel González. Lo que comenzó como un posicionamiento rutinario ante la expulsión de la semana —disputada entre Manuel y Carlos Lozano— derivó en una situación de hostilidad que obligó a la intervención inmediata del equipo de seguridad y de los propios compañeros presentes en el estudio de Mediaset.
El conflicto se originó cuando Lucía Sánchez, en calidad de colaboradora, solicitó el voto contra su expareja, aludiendo a la mala relación que mantiene con el progenitor de este. «Sigo sufriendo la mala educación de su padre como hace un momento. Nunca nos llevamos bien y no le soporto», afirmó Sánchez. La respuesta del padre de Manuel no se hizo esperar, iniciando un cruce de reproches que elevó la temperatura del debate hasta niveles inasumibles para el directo televisivo.
Intervención de urgencia y clamor del público
La disputa alcanzó su punto álgido cuando Lucía Sánchez denunció supuestas faltas de respeto del padre de Manuel hacia su familia «de puertas para dentro». Ante estas acusaciones, el progenitor se encrespó de manera notable, llegando a una cercanía física que hizo temer un enfrentamiento mayor. La reacción de los asistentes no se hizo esperar: el público de las gradas comenzó a corear al unísono «¡fuera, fuera, fuera!», manifestando un rechazo atronador ante la actitud del invitado.
Jorge Javier Vázquez se vio obligado a actuar con rapidez, pidiendo «cuidado» a ambos por su desmedida exaltación y procediendo a trasladar a Lucía Sánchez a otro punto del plató para intentar calmar un brote de histeria. En las labores de mediación también participaron colaboradores como Mónica Hoyos, John Guts y Raquel Salazar, quienes intentaron templar los ánimos mientras Guts recriminaba al padre de Manuel su forma de dirigirse a la joven gaditana. «Juro por mi hija que yo no invento», sentenció Sánchez entre gritos antes de ser apartada del foco del conflicto.


















