El segundo de los dos jóvenes arrollados por un alud de nieve mientras practicaban esquí y snowboard en el Pirineo aragonés ha fallecido este jueves en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, según ha confirmado el Gobierno de Aragón. Con su muerte, ascienden a dos las víctimas mortales del suceso ocurrido en la cara norte del pico Cibollés, en el término municipal de Benasque.
Las víctimas son un joven de 25 años, vecino de Zaragoza, y otro de 22 años, natural de Guadalajara, que se encontraban junto a otras tres personas realizando actividades fuera de pista en una zona próxima a la estación invernal de Cerler. Aunque el joven de Guadalajara fue rescatado inicialmente con vida, presentaba un cuadro de hipotermia grave y falleció horas después en el centro hospitalario.
La alerta fue dada sobre las 12.40 horas por los compañeros de los afectados mediante una llamada al servicio de emergencias 112. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil, junto a un helicóptero y un perro especializado en la búsqueda de personas sepultadas por avalanchas.
El joven de Guadalajara fue localizado rápidamente y, tras aplicarle el protocolo de hipotermia, fue evacuado en helicóptero hasta Benasque, desde donde fue trasladado de urgencia al Hospital Miguel Servet. Poco después, sobre las 14.00 horas, el perro guía del GREIM facilitó la localización del segundo esquiador, al que se le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar tras su evacuación al aparcamiento de la estación de Cerler, aunque finalmente se certificó su fallecimiento.
Desde Benasque, el consejero de Hacienda e Interior del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha hecho un llamamiento a la prudencia y ha insistido en la importancia de revisar las previsiones meteorológicas y el estado del manto nivoso antes de realizar actividades de riesgo en la montaña.
Este alud es el quinto registrado en lo que va de invierno en el Pirineo aragonés. En el último mes, ocho personas han perdido la vida en avalanchas en la zona. El precedente más grave se produjo el pasado 29 de diciembre en el entorno del Balneario de Panticosa, donde fallecieron tres esquiadores de travesía con amplia experiencia.


















