Un miembro de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha fallecido en un accidente de tráfico registrado durante el dispositivo desplegado contra el incendio forestal de Peñas de Riglos, en Huesca. El vehículo en el que viajaba se precipitó por un barranco en las proximidades de Atarés. Otras tres personas resultaron heridas, una de ellas permanece hospitalizada en el Miguel Servet de Zaragoza.
El accidente se produjo este domingo mientras los militares participaban en las tareas de extinción de uno de los incendios más importantes activos en Aragón. La autobomba de la UME transportaba a cuatro personas cuando, por circunstancias que deberán determinarse, sufrió el siniestro.
El militar fallecido formaba parte del contingente movilizado desde Zaragoza para reforzar las labores contra las llamas. De los otros tres ocupantes, uno permanece ingresado en el Hospital Universitario Miguel Servet y otros dos sufrieron heridas, según la información trasladada por el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón.
Condolencias tras la muerte del militar
Azcón lamentó públicamente el fallecimiento y explicó que había recibido «la peor de las noticias» al conocer el accidente sufrido por una de las autobombas de la UME.
El presidente aragonés también mantuvo una conversación con responsables de la Unidad Militar de Emergencias para trasladar sus condolencias por la muerte del integrante del dispositivo.
El Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) comenzó su reunión de la tarde guardando un minuto de silencio en memoria del militar.
El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, expresó igualmente sus condolencias a la familia y compañeros del fallecido y reconoció el trabajo de quienes participan en las emergencias para proteger a la población.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se sumó a las muestras de pesar y trasladó su solidaridad a los familiares y compañeros del militar, además de agradecer el trabajo desarrollado por los miembros de la UME y el resto de los servicios de emergencia.
Un amplio despliegue para combatir el incendio de Riglos
El accidente se produjo en plena movilización de numerosos recursos para tratar de frenar el incendio de Peñas de Riglos. El dispositivo ronda los 1.000 efectivos y cuenta con más de 40 medios aéreos.
La UME mantenía cuatro secciones trabajando simultáneamente, con alrededor de 120 efectivos directamente desplegados sobre el terreno. También participaban 12 autobombas, dos vehículos nodriza y maquinaria pesada.
El Ejército de Tierra había reforzado igualmente el operativo con bulldozer, mientras que un helicóptero Cougar se incorporó a las tareas aéreas.
A estos recursos se suman efectivos y medios procedentes de otras comunidades autónomas y apoyos exteriores movilizados ante la magnitud del incendio.
Más de 16.000 hectáreas afectadas
La muerte del militar se produjo durante una jornada especialmente complicada para los equipos de extinción. Las condiciones meteorológicas y las tormentas registradas en el entorno del fuego obligaron a modificar las maniobras sobre el terreno en diferentes momentos.
El director de extinción, Francho Aso, explicó que los profesionales habían tenido que ejecutar operaciones de elevada complejidad durante toda la jornada.
Pese a las dificultades, los trabajos permitieron contener parcialmente el avance de las llamas en varios sectores situados en la zona este y noreste del incendio, especialmente en la dirección de Monte Oroel, uno de los puntos que más preocupación generaba entre los responsables del dispositivo.
La evolución permitió mantener un cierto grado de optimismo, aunque las autoridades insistieron en la necesidad de actuar con prudencia debido a que el comportamiento del incendio continúa condicionado por la meteorología.
Más de un millar de personas permanecen desalojadas
La superficie provisional afectada por el incendio asciende a unas 16.600 hectáreas. La emergencia mantiene desalojados 19 municipios, mientras 1.046 personas continúan fuera de sus viviendas.
Por el momento, Protección Civil mantiene las restricciones para la población y no contempla el regreso inmediato de los vecinos evacuados.
Los equipos de emergencia continúan trabajando para consolidar las zonas en las que se ha logrado frenar el avance de las llamas. La posible llegada de precipitaciones podría favorecer las tareas, aunque las tormentas también pueden provocar cambios bruscos de viento y dificultar las operaciones.
La muerte del integrante de la UME añade un trágico balance humano a un incendio que mantiene movilizado a uno de los mayores dispositivos de emergencia desplegados estos días en Aragón.








