El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, está construyendo una coalición internacional con Brasil y México con el objetivo de fortalecer a los movimientos progresistas y enviar un mensaje contundente a Estados Unidos. La iniciativa busca coordinar esfuerzos entre países de América Latina y Europa para mostrar que gran parte del mundo no aceptará en silencio lo que consideran abusos de la administración de Donald Trump.
En paralelo, España está ejerciendo presión para que la Unión Europea adopte una postura más firme frente a Washington, intentando consolidar un frente común que refuerce los valores democráticos y los derechos fundamentales. Según fuentes del Ejecutivo, la estrategia no solo pretende defender intereses políticos y económicos, sino también revitalizar a la izquierda internacional y reactivar la cooperación entre naciones progresistas.
Sánchez subraya que la alianza busca un impacto global, recordando que los desafíos actuales requieren unidad y acción conjunta para contrarrestar políticas consideradas unilateralistas o perjudiciales. Analistas internacionales señalan que esta iniciativa podría marcar un cambio en la dinámica entre Europa, América Latina y Estados Unidos, reforzando la diplomacia multilateral frente a decisiones controvertidas del gobierno estadounidense.


















