El presidente del Gobierno condiciona el futuro de la legislatura a las cuentas del Estado, aunque asegura que el Ejecutivo «sudará la camiseta» para sacarlas adelante.
BRUSELAS. — El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha evitado este jueves cerrar de forma definitiva la puerta a un adelanto de las elecciones generales en caso de que no consiga sacar adelante los nuevos Presupuestos Generales del Estado. A su llegada a la reunión del Consejo Europeo en Bruselas, el jefe del Ejecutivo ha enfriado su habitual discurso de agotar la legislatura a toda costa, asegurando que «si se tienen que tomar decisiones» ante una eventual falta de apoyos, «se tomarán».
Estas declaraciones se producen después de que socios parlamentarios clave, como el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Coalición Canaria (CC), hayan presionado públicamente esta semana sugiriendo la necesidad de convocar comicios si las cuentas públicas no ven la luz.
Al ser preguntado explícitamente por estas exigencias, Sánchez ha optado por la prudencia, señalando que el Gobierno se encuentra en plena fase de elaboración del proyecto. «Negociaremos con ellos, y si se tienen que tomar decisiones, pues las tomaremos efectivamente cuando se produzcan esas hipótesis», ha respondido, evitando profundizar en escenarios futuros para centrarse en la negociación inminente.
Un llamamiento a la responsabilidad parlamentaria
Pese a dejar abierta la posibilidad de un final anticipado de la legislatura, el presidente ha querido transmitir un mensaje de determinación. Ha garantizado que el Gobierno presentará el proyecto de ley y que «sudará la camiseta» para armar una mayoría suficiente.
Sánchez ha apelado directamente a la «responsabilidad» de los grupos parlamentarios, defendiendo que las nuevas cuentas serán coherentes con la línea económica mantenida desde 2018 y que servirán para «consolidar las cifras macroeconómicas del país y ayudar a la gente que más lo necesita». Asimismo, ha agradecido el «tono constructivo» mostrado por formaciones como el PNV para sentarse a conversar.
Críticas a la oposición y realismo político
El jefe del Ejecutivo ha aprovechado su intervención para marcar distancias con el Partido Popular, al que ha acusado de practicar una «oposición destructiva». Frente a los rumores de mociones de censura y las quinielas electorales, Sánchez ha sacado pecho por las iniciativas gubernamentales convalidadas este mismo jueves en el Congreso: «La vida continúa, el Gobierno actúa y saca proyectos adelante», ha remarcado.
No obstante, el líder socialista ha mostrado realismo político al reconocer el contexto de debilidad parlamentaria y el desgaste de las alianzas a medida que avanza el calendario. Sánchez ha admitido que, conforme se acercan las citas con las urnas, es habitual que los partidos que sostienen al Gobierno «aspiren a alejarse de otros para ganar autonomía y visibilidad propia», lo que tensiona y dificulta enormemente los pactos.
La pelota queda ahora en el tejado de la negociación presupuestaria, una prueba de fuego que determinará si el Gobierno logra estabilidad o si el país se encamina a unas elecciones anticipadas.











