Bruselas — La tensión nacionalista entre España y Marruecos ha vuelto a trasladarse al ámbito deportivo tras un nuevo episodio de provocación en pleno corazón de Europa. Un grupo de aficionados radicales vinculados al AS FAR Rabat —el club de fútbol de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos— se ha fotografiado ante las puertas de la Embajada de España en Bruselas exhibiendo una pancarta en la que se anexionan territorios españoles y se muestra un mapa ampliado que abarca parte de la península ibérica.
El acto vandálico y propagandístico venía acompañado de un mensaje directo dirigido a España: «No sólo Ceuta es marroquí». El suceso se enmarca en la escalada de fricciones provocada por las recurrentes reivindicaciones soberanistas sobre las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y la reciente crisis migratoria fronteriza.
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Vínculos directos con el estamento militar marroquí
Lo que añade gravedad a este episodio es el perfil del club al que pertenecen los ultras. El AS FAR Rabat no es una entidad deportiva convencional:
- Orígenes castrenses: Fundado en 1958, el equipo está intrínsecamente ligado al estamento militar del país norteafricano.
- Cúpula militar: Su presidencia la ostenta el general Mohamed Haramou, alto mando del ejército y máximo responsable de la Gendarmería Real de Marruecos.
Aunque no existen evidencias de que la acción en la capital belga haya sido coordinada formalmente por la directiva o por las autoridades de Rabat, la exhibición del mapa irredentista supone un nuevo ataque simbólico contra las sedes diplomáticas españolas.
Antecedentes en las gradas de la liga marroquí
Este incidente no representa un caso aislado. Hace escasas semanas, los ultras del Wydad Casablanca desplegaron en su estadio una pancarta de grandes dimensiones con el lema: «Por Ceuta y Melilla, Marruecos no se rinde, ni su pueblo», acompañada de cánticos nacionalistas. Aquella acción contó con el beneplácito implícito de la entidad al permitir la entrada del material al recinto, confirmando una pauta repetida de instrumentalización del fútbol para presionar políticamente a España en materia territorial.














