La tensión entre la administración de Donald Trump y el Gobierno de España ha alcanzado un nivel sin precedentes. Un correo electrónico interno del Pentágono, filtrado en las últimas horas, revela que el Departamento de Defensa de EE. UU. está evaluando represalias severas contra los aliados «difíciles», situando a España en el centro de la diana por sus desacuerdos en la estrategia militar contra Irán.
El documento plantea opciones drásticas que van desde la suspensión de España en puestos de relevancia dentro de la Alianza Atlántica hasta su exclusión temporal de la organización.
El origen del conflicto: El estrecho de Ormuz y el uso de bases
La frustración de Washington radica en la negativa del Ejecutivo español a permitir el uso de bases estratégicas y derechos de sobrevuelo para la denominada ‘Operación Furia Épica’. Según el funcionario estadounidense que filtró la información a la agencia Reuters:
- Bloqueo de bases: España ha limitado el uso de las bases de Rota y Morón para misiones ofensivas contra territorio iraní.
- Sobrevuelos: El Pentágono considera que el derecho de sobrevuelo es el «mínimo imprescindible» para un aliado de la OTAN, algo que Madrid ha cuestionado bajo el marco de la legalidad internacional.
- Presión en el Estrecho: Trump ha criticado duramente a los socios europeos que no han enviado refuerzos para reabrir el estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético mundial.
Represalias geopolíticas
El correo no solo menciona a la OTAN. Como medida de presión adicional, el Pentágono sugiere una revisión de la postura de Estados Unidos sobre temas territoriales sensibles, incluyendo la reclamación británica de las Islas Malvinas, lo que sugiere un giro hacia una política exterior basada estrictamente en la reciprocidad militar inmediata.
La respuesta de Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reaccionado a la noticia desde Chipre, donde participa en una reunión informal de líderes de la Unión Europea. Sánchez ha intentado rebajar la alarma pero manteniendo su firmeza:
«Nosotros no trabajamos sobre correos electrónicos, trabajamos sobre documentos oficiales. La posición de España es de absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional», declaró el presidente.
Esta crisis pone en duda la cohesión de la Alianza en un momento crítico de la guerra contra Irán y plantea un escenario de incertidumbre sobre el papel defensivo de EE. UU. en Europa si sus aliados no secundan sus ofensivas en Oriente Próximo.















