Un grupo de alumnos de 2º de Bachillerato del Colegio Maristas La Inmaculada de Granada, entre los que se encuentra el joven ceutí Guillermo Núñez, ha logrado un destacado reconocimiento académico al proclamarse ganador de la fase nacional del concurso IMMC-Spain (International Mathematical Modeling Challenge Spain), una de las competiciones educativas de modelización matemática más exigentes.
Este primer puesto les permite clasificarse para la fase internacional del certamen y convertirse en uno de los tres equipos que representarán a España en el desafío mundial, en el que participarán equipos de numerosos países.
La noticia tiene una relevancia especial para Ceuta por la participación de Guillermo Núñez Prieto, estudiante de 17 años nacido en la ciudad autónoma, que forma parte del grupo seleccionado para competir a nivel internacional. Su presencia sitúa a un joven ceutí entre los mejores estudiantes de matemáticas aplicadas del país y supone un motivo de orgullo para su ciudad.
“Lo especial de esta competición es que no está adaptada a nuestra edad o nivel; si un equipo de científicos profesionales quisiera medir la felicidad, usaría los mismos métodos que nosotros”, explica el propio Guillermo.
Un concurso que premia el pensamiento crítico
A diferencia de otras competiciones académicas tradicionales, el IMMC no valora la rapidez ni la repetición mecánica de fórmulas, sino la capacidad de análisis, abstracción y pensamiento crítico. Los participantes deben enfrentarse a problemas reales sin una única solución posible, lo que exige creatividad, rigor científico y madurez intelectual.
El equipo granadino, formado por Miguel Hernández Morales, Alba Angulo Ruiz, QiXin Sun y Guillermo Núñez Prieto, destacó por la solidez de su planteamiento y la coherencia de su trabajo. Los estudiantes elaboraron un informe matemático completo para abordar el reto propuesto en esta edición: determinar si es posible definir y cuantificar la felicidad mediante criterios objetivos y compartidos.
Semanas de análisis y trabajo en equipo
Detrás del primer puesto nacional hay semanas de análisis, debate y trabajo conjunto. La modelización matemática obliga a formular hipótesis, construir modelos, justificar decisiones metodológicas y comunicar conclusiones con precisión. El jurado valoró muy positivamente el enfoque riguroso del equipo.
“Más que un concurso entre estudiantes, es como un debate científico para resolver un problema real de la mejor manera posible, como se haría a nivel profesional”, añade Guillermo.
En esta edición participaron 32 equipos de toda España, aunque solo 23 lograron completar el reto dentro del plazo establecido, lo que refleja la dificultad del desafío.
El modelo de la felicidad
El problema se publicó el 1 de diciembre y los equipos tuvieron hasta el 22 de diciembre para entregar su trabajo final. Durante ese tiempo, los alumnos de Maristas Granada dedicaron numerosas tardes al proyecto, reuniéndose en el centro y trabajando también a distancia.
Como punto de partida, diseñaron una encuesta basada en el cuestionario MH, utilizado en psicología, que fue respondida por 174 personas de su entorno. A partir de esos datos, desarrollaron un modelo matemático que permitió extraer conclusiones cuantificables sobre la felicidad.
El estudio determinó que el estado físico y emocional influye en un 43,11 %, la situación económica en un 2,95 %, las relaciones personales en el ámbito privado en un 24,05 %, las relaciones sociales en un 8,92 % y las perspectivas ante la vida en un 20,97 %.
Próxima parada: la fase internacional
El IMMC-Spain forma parte del International Mathematical Modeling Challenge, una competición internacional para estudiantes de secundaria en la que España participa desde 2020. En la edición internacional de 2024 participaron 68 equipos de 36 países, lo que muestra el alto nivel del certamen.
El equipo contó con el apoyo de su profesor Daniel Partal García, quien les animó a presentarse y los acompañó durante todo el proceso. Los alumnos reconocen que su orientación fue clave para el éxito.
El premio obtenido consiste en la clasificación para la fase internacional del IM²C y, en caso de resultar ganadores, el viaje a Hong Kong para la ceremonia final. Más allá del premio, los estudiantes destacan la ilusión de representar a España, Granada y, en el caso de Guillermo, a Ceuta, en una competición de prestigio mundial.
Tras semanas de trabajo intenso y largas jornadas, los cuatro coinciden en que la experiencia ha sido exigente pero muy enriquecedora. Su logro sitúa a jóvenes talentos ceutíes y andaluces en la élite de la modelización matemática y abre la puerta a nuevos retos internacionales.




















