Este domingo, el Partido Popular (PP) ha convocado una nueva concentración en el Templo de Debod, Madrid, para manifestarse contra lo que consideran la «corrupción» del Gobierno de Pedro Sánchez. Se busca también exigir un adelanto electoral en medio de un clima político tenso tras la reciente entrada en prisión del exministro José Luis Ábalos y su asesor, Koldo García.
La manifestación se desarrolla bajo el lema «¿Mafia o democracia?», en un llamado del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a todos los españoles que deseen poner fin a lo que denomina un «Gobierno indecente». Ha enfatizado que la protesta será «sin más siglas que la limpieza ni más logo que la honradez».
Feijóo, comunicándose desde Burgos, ha destacado su preferencia por llegar a la Presidencia del Gobierno mediante las urnas en lugar de a través de una moción de censura, aunque ha instado a empresarios catalanes a que apoyen una posible moción. Esta postura ha generado reacciones entre los sectores políticos y económicos, complicando aún más el clima electoral.
A pesar de que la manifestación se presenta como una protesta «sin siglas», se anticipa una fuerte presencia del PP, con la intervención final de Feijóo, además de otras figuras destacadas del partido como Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, ambos con un rol fundamental en la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, respectivamente. Se espera también la asistencia de expresidentes del Gobierno del PP como José María Aznar y Mariano Rajoy.
La ira del PP no solo se centra en la figura de Ábalos, sino que también las detenciones del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, evidencian, según el PP, un sistema de corrupción que mancha la imagen de Sánchez. Consideran estas sanciones como pruebas que demuestran que el enredo de corrupción toca directamente al propio Presidente del Gobierno.
El PP ha hecho un llamado a la ciudadanía a salir a la calle con el grito de «basta ya», evocando una notable movilización de la historia contemporánea de España, recordando el secuestro y asesinato del concejal del PP, Miguel Ángel Blanco, por parte de ETA. Este sentimiento de repulsa ha sido utilizado como un símbolo que une a diversas franjas políticas contra la corrupción.
Sin embargo, el partido Vox ha decidido no participar en esta manifestación. Su portavoz, José Antonio Fúster, ha calificado la protesta como una «burla» y ha solicitado al PP «acciones directas» contundentes contra el Gobierno actual. La dinámica entre estas dos formaciones ha sido tensa, particularmente desde que Vox ha reclamado un cambio más riguroso en la política del Gobierno frente a la percepción de corrupción.
Esta movilización representa la séptima protesta convocada por Feijóo contra Sánchez desde su asunción como líder del PP en abril de 2022. Desde entonces, ha instado públicamente a convocar elecciones generales, lo que ha generado un contexto político inestable, especialmente tras el pacto del Gobierno con independentistas catalanes que llevó a la creación de leyes controversiales.












