Las tensiones en Medio Oriente han alcanzado un punto crítico tras el estallido social en Irán, donde las protestas contra la inflación han dejado al menos seis víctimas mortales en los últimos cinco días. La situación ha generado un intercambio de advertencias entre Teherán y Estados Unidos.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró estar preparado para lanzar un ataque contra Irán si el gobierno persiste en la represión de las manifestaciones. Por su parte, las autoridades iraníes respondieron amenazando con generar “caos en toda la región” en caso de cualquier intervención externa.
La escalada de violencia y la retórica de confrontación internacional han encendido las alarmas sobre un posible conflicto mayor, mientras miles de ciudadanos continúan protestando en varias ciudades iraníes por el aumento del costo de vida y la creciente inflación.
Analistas internacionales advierten que la situación podría desestabilizar aún más a una región ya marcada por conflictos prolongados y tensiones geopolíticas.


















