El Dakar sigue mostrando su lado más imprevisible. La segunda parte de la maratón dejó un día crucial para la carrera, con un sabor agridulce para Nani Roma y Álex Haro. La pareja española había cruzado la meta con una ventaja de cuatro segundos, pero una penalización los relegó de la victoria, mientras que Mitch Guthrie se llevó el triunfo.
Como suele ocurrir en los días impares, la lucha contra el reloj volvió a evidenciar la superioridad de Ford. Sus cuatro Raptor oficiales pelearon por los primeros puestos, aunque Carlos Sainz y Mattias Ekström se vieron condicionados: el español por un problema de embrague que complicó su ritmo, pero que logró sortear con maestría. La victoria terminó concentrándose entre Guthrie y Roma, aunque Prokop y Lucas Moraes intentaron colarse entre los líderes.
La segunda parte de la maratón fue, más que una demostración de velocidad, un ejercicio de supervivencia. Nasser Al Attiyah reconoció el riesgo de adelantar a Henk Lategan, quien abría pista, y la mayoría de los competidores se mostraron cautelosos ante la navegación complicada.
Sainz evita el desastre
Para Carlos Sainz, el verdadero triunfo fue poder completar la etapa por sus propios medios pese a los contratiempos. Aunque recibió una penalización de un minuto que lo dejó sexto, él mismo aseguraba: “Para mí estar aquí es como una victoria. Lo importante era llegar a la meta y lo hemos logrado”. Más tarde, regresó al vivac con la ayuda de Guthrie.
En el caso de Nani Roma, la penalización fue más dura: 1:10 que le costó la victoria del día. Al Attiyah tampoco salió indemne, acumulando dos minutos de sanción que complican su posición en la general, donde Lategan mantiene el liderato.
A pesar de los tropiezos, Ford sigue mostrando fortaleza: cinco Raptor terminaron en el Top-6 y los principales contendientes de la marca han reducido sus pérdidas, acercándose al líder. En la general, Ekström es tercero, Roma cuarto y Sainz quinto, a cinco, seis y ocho minutos respectivamente del líder.


















