La Etapa 10 del Dakar ha marcado un giro inesperado en la clasificación general, dejando a Nasser Al Attiyah en una posición más cómoda para acercarse a su objetivo del Touareg. La jornada, que parecía ser de transición, se convirtió en un verdadero desafío de navegación, y los pilotos españoles Carlos Sainz y Nani Roma fueron víctimas de errores que les costaron valiosos minutos.
Entre los kilómetros 155 y 196, varios competidores cayeron en una trampa de navegación. Sainz no validó un waypoint, lo que le supuso una penalización de 15 minutos y lo relegó a la sexta posición de la general, mientras que Roma perdió más de 20 minutos tras un despiste similar. En cambio, Al Attiyah, con su experiencia y una salida estratégica más retrasada, logró evitar los problemas y mantenerse al frente.
El francés Serradori se llevó la victoria de etapa, coincidiendo con el 40 aniversario de la muerte de Thierry Sabine, creador del Dakar. Sin embargo, las penalizaciones marcaron la verdadera historia del día: Al Attiyah consolidó su liderato mientras Loeb y Moraes ocupaban la segunda y tercera posición, dejando a los aspirantes a la victoria en una situación complicada.
El piloto qatarí de Toyota demostró una vez más su capacidad para sobrevivir al caos, mientras Ford vivió una jornada desastrosa: además de los problemas de Sainz y Roma, Ekstrom quedó fuera por un fallo mecánico. Con esto, la carrera se perfila con un claro favorito y varios pilotos que deberán recuperar tiempo en las próximas etapas si quieren disputar el Touareg.



















