Casi 70.000 aficionados en el estadio y millones más siguiendo desde Marruecos y el extranjero esperan hoy una nueva exhibición de Brahim Díaz, quien lidera a su selección hacia la final de la Copa de África frente a Nigeria (21:00). El centrocampista del Real Madrid llega a este duelo tras un cambio de técnico en su club, donde Arbeloa ha sustituido a Xabi Alonso, y con la motivación de conquistar su primer título con Marruecos.
El malagueño se ha convertido en la gran referencia ofensiva del combinado africano, anotando cinco goles en los cinco partidos disputados, un promedio sin precedentes en la historia de la Copa de África. Su desempeño ha impactado no solo a los aficionados, sino también al vestuario y las oficinas del Madrid.
El duelo ante Nigeria se presenta como el último escalón hacia la gran final. El equipo nigeriano, potente ofensivamente con figuras como Osimhen y Lookman, llega tras eliminar a Argelia en cuartos, aunque hoy no contará con Ndidi por sanción. Marruecos, anfitrión del torneo y con infraestructuras ampliamente elogiadas, busca levantar su primer trofeo continental desde 1976.
El enfrentamiento de hoy marca el primer partido entre Marruecos y Nigeria en la Copa de África en 22 años y la segunda vez que se cruzan en semifinales. En 1980, los nigerianos se llevaron la victoria, mientras que el último choque en fase de grupos en 2004 fue para Marruecos, gracias a un gol de Youssouf Hadji.

















