Marruecos continúa su imparable ascenso en el mapa futbolístico mundial. Tras el éxito de la actual Copa África (CAN 2025), la FIFA estudia ya seriamente otorgar al país magrebí la organización del Mundial de Clubes de 2029, la segunda edición del nuevo formato de 32 equipos. Este torneo serviría como el ensayo general definitivo antes del Mundial absoluto de 2030, que Marruecos coorganizará junto a España y Portugal.
El «test» para el estadio más grande del mundo
El principal reclamo de esta candidatura es la puesta a punto del Gran Estadio Hassan II de Casablanca. Actualmente en construcción y con fecha de finalización prevista para 2028, este recinto aspira a ser la joya de la corona del fútbol moderno con una capacidad monumental de 115.000 espectadores.
Organizar el Mundial de Clubes un año antes de la cita mundialista permitiría a la FIFA y a los organizadores probar las infraestructuras, los accesos y la tecnología de drenaje y césped de última generación en la que el país está invirtiendo masivamente.
Un proyecto respaldado por millones de euros
La ambición de Marruecos no es solo teórica; está respaldada por un despliegue financiero sin precedentes en el continente:
- Infraestructura deportiva: Se han destinado más de 1.860 millones de euros al rediseño del mapa deportivo, incluyendo 55 centros de entrenamiento y más de 100 campos homologados por la FIFA.
- Inversión global: Un programa de 14.000 millones de euros refuerza la red de transporte, agua y telecomunicaciones vinculada a la CAN 2025 y al Mundial 2030.
El peso político de Faouzi Lekjaa
La seguridad con la que Marruecos afronta este reto nace de su presidente de la Federación, Faouzi Lekjaa. En declaraciones recientes a la emisora Radio Mars, Lekjaa fue tajante: «Marruecos, Portugal y España albergarán el Mundial de Clubes 2029».
Lekjaa, figura de estrecha confianza de la realeza marroquí y con gran influencia en la CAF y en la FIFA de Gianni Infantino, es el arquitecto de esta expansión. Aunque países como Arabia Saudí, Qatar o Brasil han mostrado interés, la candidatura marroquí (ya sea en solitario o junto a sus socios ibéricos) es la que cuenta con mejor consideración en las oficinas de Zúrich.




















