La Seguridad Social cerró 2025 con más de 3,1 millones de afiliados extranjeros, consolidando un récord histórico que refleja la contribución creciente de las personas procedentes de otros países al mercado laboral español. En el último año, se sumaron 208.000 nuevos ocupados extranjeros, mientras que desde la entrada en vigor de la reforma laboral, la cifra ha aumentado en 815.671 personas.
En diciembre, el número de afiliados extranjeros creció en 13.578, una cifra ajustada por estacionalidad, y representa ya el 14,1% del total de cotizantes, seis décimas más que en 2024. Entre las nacionalidades con mayor crecimiento se encuentran Venezuela (+40.614), Colombia (+28.929) y Marruecos (+26.839), mientras que Marruecos continúa siendo el principal país de origen con 373.436 trabajadores afiliados, seguido de Rumanía, Colombia, Venezuela e Italia.
El empleo extranjero ha mostrado un crecimiento especialmente destacado en sectores como Transporte y Almacenamiento (+26%), Construcción (+23,2%) y Hostelería (+28,8%). También se registra un incremento significativo en sectores de mayor cualificación, como Información y Comunicaciones, Suministro de Energía y Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas.
El número de autónomos extranjeros alcanzó los 496.888, un aumento interanual del 6,3%, consolidando un nuevo récord histórico y representando el 14,5% del total de trabajadores por cuenta propia. En sectores altamente cualificados, el crecimiento de autónomos extranjeros ha sido aún más pronunciado, con incrementos de hasta el 25,9% en Información y Comunicaciones.
“El balance de 2025 demuestra que la aportación de las personas extranjeras es estructural y decisiva para el crecimiento del empleo, la sostenibilidad del sistema de pensiones y la prosperidad compartida de nuestro país”, afirmó la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
Además del aumento cuantitativo, la calidad del empleo creado también mejora: los contratos indefinidos a tiempo completo de trabajadores extranjeros representan ya el 58,5% del total, mientras que los temporales descienden del 38,9% previo a la reforma laboral al 12%.
Con estos datos, España consolida su papel como destino de talento y esfuerzo internacional, subrayando la importancia estructural de los trabajadores extranjeros para el desarrollo económico y social del país.




















