El ministro de Transportes, Óscar Puente, defendió este jueves la transparencia de su gestión tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que murieron 45 personas. “Dije que comparecería y daría las explicaciones necesarias las veces que hiciera falta. Dije que no me iba a esconder y no lo he hecho”, afirmó en un pleno extraordinario del Senado.
Durante su comparecencia, Puente también se refirió a la línea Madrid-Sevilla, donde ocurrió el accidente, asegurando que “no es una infraestructura abandonada ni olvidada” y destacó que en los últimos años se ha llevado a cabo un “proceso profundo” de renovación con una inversión de 780 millones de euros.
El pleno estuvo marcado por las críticas del PP. La senadora Alicia García reprochó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no acudiera a la sesión: “Es cruel con las víctimas y déspota con el Parlamento”, dijo. Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, anunció la creación de una comisión de investigación en el Senado sobre la situación de la red ferroviaria, aprovechando la mayoría absoluta de su partido.
El accidente de Adamuz se suma al ocurrido recientemente en Gelida (Barcelona), donde falleció un maquinista. Esta tarde se celebrará en Huelva una misa por las 45 víctimas de Adamuz, a la que asistirán los Reyes, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el propio Feijóo.
El debate en el Senado reflejó la tensión política en torno a la seguridad ferroviaria, con gritos de “Dimisión, dimisión” dirigidos al ministro por senadores del PP, mientras Puente subrayó su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.


















