El Jurado de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha declarado culpables de un delito de cohecho a los tres procesados en la primera pieza del denominado ‘caso Mediador’: el intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte, el exgeneral de la Guardia Civil Francisco Espinosa y el empresario Antonio Bautista.
El veredicto se ha hecho público en la noche de este miércoles, tras el juicio celebrado desde el pasado 22 de enero, en el que se analizaba si Bautista sobornó al entonces general Espinosa para que utilizara sus contactos e influencias con el fin de favorecer la obtención de contratos relacionados con la instalación de placas solares en Canarias, actuando Navarro Tacoronte como intermediario.
Tras conocerse la decisión del jurado popular, la Fiscalía ha solicitado una pena de un año de prisión para los tres acusados. La defensa del empresario ha manifestado su disposición a aceptar una condena de nueve meses, mientras que el abogado del exgeneral ha pedido que la pena se fije en su grado mínimo. Por su parte, el letrado de Navarro Tacoronte ha propuesto una condena de cinco meses y ha solicitado la suspensión de la pena al carecer su cliente de antecedentes penales vigentes, una petición a la que el Ministerio Fiscal se opone al estar implicado en otras piezas de la causa.
El jurado tampoco se ha mostrado favorable a la concesión del indulto para ninguno de los condenados, criterio que comparte la Fiscalía.
El veredicto da por probados los doce pagos investigados, cinco de ellos por mayoría de siete votos y el resto por unanimidad. Durante el juicio, un perito de la Guardia Civil confirmó que Espinosa se encontraba en activo cuando ocurrieron los hechos, por lo que no podía recibir regalos ni dinero a cambio de gestiones.
En cuanto a Navarro Tacoronte, el jurado considera acreditado que actuó como intermediario entre Espinosa y Bautista para facilitar los negocios de energía solar que el empresario pretendía implantar en las islas. Según los hechos probados, el contacto entre el mediador y Bautista se produjo en agosto de 2020, y un mes después el empresario viajó a Canarias, iniciándose una serie de encuentros en restaurantes cuyos gastos fueron asumidos siempre por Bautista.
Uno de los episodios clave de la trama fue un viaje a Fuerteventura en noviembre de 2020, en el que participaron los tres acusados y una amiga del exgeneral. El empresario pagó los billetes, el alojamiento y el alquiler de vehículos, además de un supuesto pago de 3.000 euros por una conferencia de la que no existe constancia documental, extremo que el fiscal consideró una excusa para encubrir el viaje y que ha sido respaldado por el jurado.
Finalmente, ante la falta de resultados, Bautista rompió cualquier relación con el mediador en enero de 2021, manifestando sentirse engañado y estafado. Las alegaciones de Espinosa, quien sostuvo que ya no era funcionario, y de Navarro Tacoronte, que afirmó actuar como un particular, no han sido aceptadas por el jurado popular.
El caso Mediador salió a la luz pública a finales de enero de 2023, tras la detención de Navarro Tacoronte por la presunta apropiación de la tarjeta de un alto cargo del Cabildo de Tenerife. Posteriormente, el propio mediador confesó la existencia de miles de archivos en sus teléfonos que apuntaban a una presunta trama de corrupción en la que también estarían implicados el exdiputado del PSOE Bernardo Fuentes y su sobrino, Taishet Fuentes, entonces director general de Agricultura del Gobierno de Canarias.


















