El Partido Popular ha defendido que la modernización de las Fuerzas Armadas debe ir de la mano de una mejora sustancial de las condiciones de vida y de las retribuciones de los militares, situando al personal como eje central de la política de defensa. Así lo trasladó la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, durante su intervención en el I Observatorio de la Defensa organizado por el diario El Español, según informa El Pueblo de Ceuta.
Durante su intervención, Gamarra subrayó que el plan de inversión en defensa previsto —estimado en unos 60.000 millones de euros— no puede centrarse únicamente en la adquisición de material o tecnología. En su opinión, esta inversión debe “sincronizarse” obligatoriamente con mejoras reales en las condiciones económicas y laborales de los miembros de las Fuerzas Armadas, especialmente de aquellos situados en los escalafones más bajos.
La dirigente popular detalló la hoja de ruta de su formación en materia de defensa, que pasa por una reforma integral orientada a actualizar las nóminas y mejorar aspectos clave de la vida profesional de los militares. Entre las medidas planteadas figuran avances en movilidad geográfica, conciliación familiar y acceso a la vivienda. Asimismo, anunció la intención de revisar la Ley de Carrera Militar y la Ley de Tropa y Marinería para avanzar hacia unas Fuerzas Armadas “dinámicas, profesionales, motivadas, formadas y cuidadas”.
Gamarra insistió en que el capital humano debe ser la “clave” del futuro refuerzo de la defensa nacional, defendiendo que el fortalecimiento del Ejército debe apoyarse en unos recursos humanos bien formados y reconocidos, donde el mérito y la capacidad tengan un reflejo claro en la carrera profesional.
Este planteamiento coincide en parte con las reivindicaciones históricas de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), que viene denunciando la situación salarial del colectivo. La organización sostiene que los militares se encuentran entre los servidores públicos peor remunerados y reclama que no haya “cañones sin soldados”, o al menos no sin soldados dignamente pagados. En este sentido, el anuncio del PP de destinar parte de la inversión prevista a mejorar las retribuciones conecta con una de las principales exigencias del colectivo.
No obstante, desde ATME consideran que la mejora salarial debería concretarse mediante un nuevo reglamento de retribuciones que equipare los sueldos a los del resto de la función pública y contemple el pago de las horas que exceden la jornada laboral. También reclaman una Ley de Carrera Militar única y el fin del modelo de compromiso temporal que obliga a miles de militares de tropa y marinería a abandonar las Fuerzas Armadas al cumplir los 45 años, una cuestión que consideran clave para garantizar la estabilidad profesional y mejorar la captación de personal.
Aunque Gamarra mencionó este problema de forma tangencial, desde el colectivo esperan que las propuestas se traduzcan en medidas concretas que permitan reforzar tanto la operatividad del Ejército como la calidad de vida de sus efectivos, tal y como recoge la información publicada por El Pueblo de Ceuta.



















