Una situación inesperada ha encendido las alarmas en el mundo del tenis profesional tras el desarrollo de un partido del ATP 250 de Montpellier. El francés Ugo Humbert, actual número 38 del ranking mundial, ha sido objeto de controversia por una acción poco habitual en un momento clave del partido que ha generado sospechas y debate en redes sociales.
Durante su duelo contra Adrian Mannarino en los octavos de final, Humbert dominaba el desempate del tercer set con un mini‑break a su favor (4‑3) cuando ocurrió lo insólito: el tenista se dirigió a su banco, sacó su teléfono móvil, lo consultó brevemente y luego regresó a la pista tras intercambiar gestos con el juez de silla. A partir de ese momento, no logró ganar ni un solo punto más, acabando perdiendo cuatro consecutivos y, con ello, el partido.
El video del momento se ha viralizado en redes sociales, alimentando especulaciones sobre la posible intención de Humbert al revisar el móvil en plena fase crítica del encuentro. Algunos usuarios han sugerido que podría haber motivos relacionados con apuestas o información externa, aunque todavía no existe una explicación oficial por parte del jugador ni de la ATP.
Por ahora, la única respuesta concreta proviene de la repercusión en internet, con aficionados y comentaristas pidiendo a las autoridades del tenis que aclare los hechos y evalúe si la acción infringe normas o códigos de conducta del circuito profesional. A falta de pronunciamientos institucionales, el episodio sigue siendo objeto de debate entre seguidores y expertos del deporte blanco.




















