El palacio recibe a la misteriosa invitada de Manuel mientras María Fernández y Carlo celebran su futura paternidad entre felicitaciones y reproches del servicio
El palacio de La Promesa vive este miércoles, 18 de febrero, una jornada de intensas emociones y cambios estructurales. En el capítulo 778 de la exitosa serie diaria de RTVE, los espectadores asistirán a la resolución de conflictos que afectan tanto a la planta noble como a la zona del servicio, marcando un punto de inflexión en la gestión de las tierras y en la estabilidad de las cocinas.
Tensión en el servicio y la alegría de María Fernández
Tras el anuncio oficial de Carlo sobre su próxima paternidad, el clima en el área de servicio es una mezcla de júbilo y protocolo. María Fernández y su pareja reciben las felicitaciones de la práctica totalidad de sus compañeros por el embarazo. Sin embargo, la noticia no ha estado exenta de cierta controversia; los jefes de servicio, aunque han dado su visto bueno a la buena nueva, han manifestado su descontento al considerar que deberían haber sido informados con mayor antelación.
Paralelamente, la inquietud se apodera de los fogones. La noticia de que Enora y Toño abandonarán el palacio para comercializar su motor ha generado un gran revuelo. Ante la inminente partida, el propio Manuel se verá obligado a intervenir personalmente para intentar calmar a las cocineras y asegurar la continuidad de las tareas domésticas en un momento de gran incertidumbre.
La llegada de la «chica misteriosa» y el declive de Leocadia
La planta noble también bulle con novedades. La joven desconocida que Manuel conoció en la fiesta ha llegado finalmente al palacio, despertando una opinión unánime entre los presentes: es una mujer encantadora. No obstante, la intuición de Curro le advierte de que algo más profundo sucede entre su hermano y la recién llegada, observando una actitud inusual en el heredero.
En el ámbito del poder y las propiedades, Leocadia sufre un duro revés. Gracias a la mediación de Margarita, quien ha hablado seriamente con Alonso, la gestión de las tierras cambiará de manos. El marqués ha propuesto formalmente a Ciro que asuma la administración de la finca, arrebatándole así el control a Leocadia. Esta pérdida de influencia se suma a las revelaciones de Santos, quien confirma a Leocadia el distanciamiento entre Cristóbal y Teresa, además de informarle sobre el estado de María Fernández.
Lorenzo y la guerra por el título de barón
La tensión familiar alcanza nuevas cotas con Lorenzo. El capitán ha estallado en cólera tras conocer que Ángela ha decidido regalar su vestido de novia a Enora. Pero su verdadera batalla se libra contra Curro; Lorenzo está decidido a mover cielo y tierra para impedir que el joven logre recuperar el título de barón de Linaja, una ambición que Curro mantiene firme pese a las burlas constantes de su adversario.




















