El Partido Popular ha presentado en el Congreso y el Senado sendas iniciativas parlamentarias encaminadas a mejorar las condiciones laborales y el reconocimiento profesional de los médicos en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Estas propuestas responden a una demanda creciente del colectivo y buscan abrir un espacio de diálogo específico con el Gobierno, que hasta ahora ha mostrado dificultades en negociar estas cuestiones.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, anunció el pasado 2 de marzo un compromiso público para defender la singularidad de los profesionales médicos dentro del sistema sanitario. En concordancia, el partido ha registrado una Proposición no de ley en el Congreso y una Moción en el Senado que insisten en la creación de una mesa de diálogo y negociación específica para médicos y facultativos, que contemple aspectos esenciales como la conciliación familiar y laboral, mejores condiciones de trabajo y una remuneración acorde a su formación y responsabilidad.
Entre las demandas concretas, el PP reclama una actualización de la remuneración de las guardias médicas, buscando equiparar progresivamente el pago de las horas extraordinarias al de las ordinarias para reconocer el esfuerzo y la dedicación de los profesionales en turnos fuera de su horario habitual. Asimismo, proponen revertir la elevada carga administrativa y burocrática que actualmente recae sobre los médicos, una situación que impacta negativamente en su capacidad para centrarse en la atención directa al paciente.
Para que estas mejoras sean sostenibles, el Partido Popular insiste en la necesidad de aumentar las plantillas médicas en un 15%. Este incremento se basa en un nuevo modelo de planificación de recursos humanos que dé especial prioridad a la Atención Primaria, un nivel asistencial que enfrenta un déficit estimado de 4.500 especialistas y que podría alcanzar los 5.000 para 2029 si no se toman medidas urgentes.
La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha criticado la falta de diálogo y el sectarismo del actual Ejecutivo, argumentando que estas actitudes ponen en riesgo la estabilidad del SNS. En este sentido, ha demandado unidad y consenso para reformar el Estatuto Marco de los profesionales sanitarios, involucrando tanto a los médicos como a las comunidades autónomas. Fúnez también ha expresado su solidaridad con los miles de pacientes afectados por la próxima huelga médica, culpando directamente al presidente Pedro Sánchez por la situación conflictiva.
Además de la situación de los médicos en activo, el Partido Popular ha manifestado la necesidad de aumentar y mejorar la oferta de plazas para MIR (Médicos Internos Residentes). Reclaman que la asignación de estas plazas sea dinámica y proporcional a las necesidades reales del sistema, con un crecimiento anual sostenido para evitar déficits de especialistas. También proponen flexibilizar los criterios de acreditación de las unidades docentes, priorizando aquellas especialidades actualmente más presionadas, como Medicina Familiar y Comunitaria o Pediatría.
Otra línea fundamental en las propuestas del PP es la creación de un mecanismo dentro del futuro modelo de financiación autonómica que garantice recursos suficientes y específicos para la sanidad. La intención es asegurar una atención sanitaria de calidad, equitativa y cohesionada en todo el territorio, independientemente del lugar de residencia del paciente.
Estas iniciativas surgen tras una ronda de reuniones de Feijóo con representantes del Foro de la Profesión Médica y el Comité de Huelga, donde el líder popular manifestó su compromiso de mantener un diálogo activo y respetuoso con los profesionales sanitarios, considerados pilares esenciales del sistema y del Estado de bienestar. La actitud del PP contrasta con la del Gobierno, que ha sido acusado de marginar y excluir a los médicos de las negociaciones, generando una crisis de conflictividad inédita en la historia reciente del sector.




















