Duras declaraciones contra el posible movimiento del astro egipcio a Estados Unidos: una leyenda del fútbol lanza un dardo envenenado sobre la «irrelevancia» de la liga norteamericana.
El futuro de Mohamed Salah sigue siendo el epicentro de los rumores en este mercado de 2026. Con su contrato en el Liverpool acercándose a su fin, los cantos de sirena de la Major League Soccer (MLS) son cada vez más fuertes. Sin embargo, no todos ven con buenos ojos este retiro dorado. Una voz autorizada del fútbol internacional ha encendido la mecha con una frase que ya es viral: «Nadie se acordará de Salah si se va a la MLS».
El «efecto olvido» de Estados Unidos
La crítica, recogida por el diario AS, apunta a la pérdida de competitividad y de foco mediático que supone abandonar la élite europea. El argumento es demoledor y utiliza como ejemplo al mismísimo astro argentino:
«Yo ya no recuerdo a Messi. Desde que se fue de Europa, su impacto en el día a día del fútbol mundial ha desaparecido. Si Salah comete el mismo error, pasará de ser un icono global a un jugador invisible en cuestión de meses», afirma la fuente en una entrevista que ha levantado ampollas en Florida.
Salah, entre la gloria eterna y los dólares
El egipcio, que sigue siendo una pieza clave en Anfield, tiene sobre la mesa ofertas astronómicas para convertirse en el nuevo rostro de la MLS, especialmente tras el vacío que dejará la generación de veteranos que aterrizó en EE. UU. hace un par de temporadas.
- El dilema: Seguir compitiendo por la Champions League y el Balón de Oro o abrazar un contrato multimillonario en una liga en expansión pero con menos prestigio técnico.
- La respuesta de la MLS: Desde Estados Unidos defienden que la liga ha crecido exponencialmente y que figuras como Salah son necesarias para consolidar el proyecto de cara al post-Mundial 2026.
¿Un dardo a la estructura del fútbol actual?
Estas declaraciones no solo atacan a Salah o a Messi, sino que cuestionan la relevancia de cualquier estrella que decida salir de las cinco grandes ligas europeas. Para muchos analistas, este tipo de opiniones reflejan el miedo de Europa a perder el monopolio del talento frente al músculo financiero de EE. UU. y Arabia Saudí.
Mientras tanto, en Liverpool, la afición contiene el aliento. Salah no ha respondido a las provocaciones, pero el debate sobre si su legado se «borrará» al cruzar el Atlántico ya está instalado en las tertulias deportivas de todo el mundo.




















