La infraestructura, hallada en el polígono del Tarajal, es más sofisticada que la descubierta hace un año: cuenta con tres niveles, raíles, vagones y un montacargas automático.
Ceuta | La Policía Nacional ha dado un paso clave en la investigación del segundo narcotúnel localizado en el polígono industrial del Tarajal, a escasos metros de la frontera. Tras el hallazgo realizado este fin de semana por la UDYCO, los agentes han confirmado que solicitarán la colaboración oficial de las autoridades de Marruecos para mapear la estructura completa y confirmar si, como se sospecha, el conducto finaliza en territorio marroquí.
Una obra de ingeniería criminal «perfeccionada»
A diferencia del túnel hallado por la Guardia Civil en 2025 (Operación Hades), esta nueva infraestructura destaca por su alta complejidad técnica. Según fuentes próximas a la investigación:
- Tres niveles de profundidad: La construcción está organizada en varias alturas para facilitar el tránsito.
- Automatización: Dispone de un sistema de raíles y vagones, además de un montacargas, lo que permitía mover grandes cantidades de hachís de forma mecánica, minimizando el trasiego de personas y el riesgo de detección.
- Ubicación estratégica: Se encuentra en una nave industrial a solo 100 metros del túnel detectado el año pasado, lo que sugiere que las redes de narcotráfico han persistido en el uso del subsuelo pese a la vigilancia.
Operación en curso y detenciones
El hallazgo se enmarca en una macrooperación antidroga que se extiende por Ceuta, Andalucía y Galicia. Hasta el momento, el dispositivo se ha saldado con al menos 20 detenciones en la ciudad autónoma, aunque la investigación sigue abierta y no se descartan nuevos arrestos.
La Unidad de Subsuelo de la Policía Nacional, apoyada por drones y bomberos (debido a que algunas zonas de la galería están anegadas por agua), trabaja actualmente en el sellado de las naves y en la extracción de datos que permitan identificar al propietario del inmueble donde se originó la excavación.
El reto fronterizo
La petición de ayuda a Marruecos es fundamental, ya que la policía española no puede cruzar la línea fronteriza bajo tierra sin coordinación internacional. El objetivo es determinar si la «boca» de salida en el lado marroquí sigue activa y quiénes son los enlaces que operaban desde el país vecino.




















