La formación republicana exige responsabilidades al Gobierno municipal del PSC y denuncia la «politización» de un acto religioso que, a su juicio, es ajeno a la tradición catalana.
La celebración de la Semana Santa en Mataró (Barcelona) ha vuelto a derivar en un foco de controversia política. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha calificado de «inadmisible» que el himno de España sonase durante la procesión del pasado Viernes Santo, un hecho que ya se produjo el año anterior y que ha motivado una dura respuesta de la formación independentista a través de un comunicado oficial.
Los republicanos dirigen sus críticas directamente hacia el gobierno municipal, encabezado por el PSC, al que acusan de inacción. Según sostiene ERC, ya en 2024 se trasladó una queja formal por lo que consideraron una «anomalía», al incorporarse por primera vez la marcha real a los actos procesionales de la localidad, sin obtener respuesta por parte de los socialistas.
Acusaciones de politización y aconfesionalidad
Para la formación republicana, la procesión debe mantenerse estrictamente como un acto «religioso, comunitario y patrimonial». En este sentido, consideran que la inclusión de símbolos nacionales supone una politización del evento que rompe con la naturaleza del mismo. Argumentan, además, que Cataluña posee una tradición propia de Semana Santa en la cual el himno español no tiene encaje histórico.
En su escrito, ERC va más allá y vincula la presencia de estos acordes con «determinados sectores, en algunos casos vinculados a la extrema derecha», a quienes atribuye la responsabilidad de haber promovido esta incorporación en el programa de actos.
Exigencia de cambios en la gobernanza
Ante la repetición de estos hechos, el grupo municipal de ERC ha instado al ejecutivo local del PSC a asumir «responsabilidades políticas» de forma inmediata. Entre sus demandas, destacan tres puntos fundamentales:
• Redefinición del modelo: Exigen un cambio en la gobernanza de la Semana Santa mataronense para evitar episodios similares en el futuro.
• Aconfesionalidad: Reclaman que se aplique de manera rigurosa el principio de aconfesionalidad en las instituciones públicas.
• Respeto a la tradición: Subrayan la necesidad de preservar el carácter patrimonial de la celebración frente a lo que califican de injerencias ideológicas.
Por el momento, el Gobierno municipal no ha emitido una valoración oficial ante esta nueva reclamación de los republicanos, que insisten en que el silencio del pasado año ha permitido que la situación vuelva a producirse en este 2026.




















