Javier Milei atraviesa su momento más crítico desde que asumió la presidencia de Argentina. Según los últimos sondeos de abril de 2026, la imagen del mandatario libertario ha perforado su piso histórico, con una desaprobación que ya escala hasta el 61,6%, mientras que su aprobación se ha desplomado a un mínimo del 36,4%.
La combinación de una economía que no ofrece alivio y una serie de escándalos de corrupción ha quebrado la paciencia de un sector del electorado que, hasta hace poco, mantenía la expectativa de mejora.
Los tres pilares del descontento
El informe detalla que la pérdida de popularidad no responde a un único factor, sino a una «tormenta perfecta» que afecta directamente al bolsillo y a la confianza institucional:
- Agotamiento económico: El consumo se ha desplomado y los ingresos permanecen congelados. El dato más alarmante es el endeudamiento familiar: el 60% de los hogares adultos tiene deudas financieras, y gran parte de ellas se contrajeron simplemente para cubrir gastos corrientes como comida o servicios.
- Desempleo e inflación: Aunque el Gobierno celebró cierta desaceleración inflacionaria, la persistencia de los precios altos y el aumento del paro han neutralizado cualquier sensación de mejora.
- Sombra de corrupción: El Ejecutivo enfrenta una «catarata» de denuncias, incluyendo irregularidades en créditos de la banca pública a funcionarios y el polémico caso de la criptomoneda $Libra, que han erosionado la bandera de la «transparencia» que enarbolaba el movimiento libertario.
La figura de Patricia Bullrich resiste
Un dato llamativo de las recientes encuestas de consultoras como Zentrix es que, por primera vez, Milei ha dejado de ser la figura mejor valorada del oficialismo. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ha superado al presidente en imagen positiva (42,7% frente al 40,3% de Milei), consolidándose como el activo político más resiliente de la administración en un contexto de altísima volatilidad.
Un escenario de «difícil retorno»
Los analistas coinciden en que el alivio prometido por el Gobierno no llega y las expectativas se deterioran rápidamente. Nueve de cada diez familias endeudadas ya presentan dificultades serias para cumplir con sus pagos, lo que configura un escenario social explosivo.
Mientras el «núcleo duro» de apoyo a Milei se mantiene en torno al 30%, la mayoría de la sociedad argentina comienza a mostrar signos de fatiga ante un modelo que, por ahora, se traduce en una mora récord y una pérdida constante de la capacidad de compra.




















