La Carrera de la Mujer vuelve a ser un éxito rotundo en la ciudad autónoma. Miles de ceutíes se unen en una marcha no competitiva para financiar la investigación contra el cáncer y apoyar a las asociaciones AECC y ACMUMA.
Ceuta no es una ciudad que sepa de indiferencias, y menos cuando se trata de tender la mano. Este domingo, las Murallas Reales se han transformado en el punto de partida de una impresionante «marea rosa» que ha recorrido la ciudad hasta el Recinto Ferial Juan Carlos I. No había cronómetros, ni podios, ni medallas de oro; el único premio hoy era la esperanza y el compromiso con la vida.
La cara humana detrás de la marea
Más allá de las cifras, la importancia de esta carrera reside en historias reales que ocurren a diario en nuestros barrios. Como la de aquella vecina que, tras un diagnóstico que cayó como un «jarro de agua fría», encontró en la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) el salvavidas burocrático y logístico necesario para ser trasladada a la península en cuestión de horas.
Gracias a la recaudación de eventos como este, la AECC puede gestionar:
- Pisos de acogida para pacientes desplazados.
- Becas de investigación para retener el talento científico en España.
- Apoyo psicológico y terapias especializadas.
«Pueden estar tranquilos nuestros donantes, que hasta el último céntimo de euro que nos den está plenamente auditado y justificado», afirmó con contundencia Jesús Ferreiro, presidente de la AECC en Ceuta.
De Ceuta a los laboratorios más punteros
El impacto de los fondos recaudados en la ciudad cruza fronteras. Mientras la marea rosa caminaba por Ceuta, en la costa oeste de EE. UU. se celebra un simposio internacional donde expertos como Atanasio Pandiella —referente mundial en cáncer de mama— exponen sus avances.
Pandiella, estrechamente vinculado a la Asociación Ceutí de Mujeres Mastectomizadas (ACMUMA), es el rostro de la ciencia que se nutre del esfuerzo de los ceutíes. Todo lo recaudado por ACMUMA se destina directamente a su laboratorio y a proyectos de calado como el de Mariano Barbacid.
Un compromiso de todos
La consejera de Sanidad y Bienestar Social, Nabila Benzina, destacó la implicación total de la ciudadanía: «Apenas han quedado unas cuantas camisetas por vender, y eso habla muy bien de esta ciudad».
La jornada dejó estampas de todo tipo:
- Atletas de élite: Como María Romero, quien tras un entrenamiento de 35 kilómetros, acudió a la meta para recordar que «esta carrera sí es la importante».
- Visitantes solidarios: Jorge Lorenzo, entrenador de baloncesto cordobés de visita por una comunión, no dudó en inscribir a toda su familia tras encontrarse con un stand informativo.
- Inclusión total: Desde niños de pocos días de vida hasta personas mayores, e incluso mascotas luciendo la prenda técnica de la prueba.
Un futuro sin meta
La carrera de hoy es un recordatorio de que, aunque el deseo colectivo es que asociaciones como la AECC o ACMUMA dejen de ser necesarias algún día, hoy por hoy son imprescindibles.
Ceuta ha vuelto a demostrar que, ante el cáncer, nadie corre solo. Mientras la investigación avanza paso a paso en los laboratorios de Salamanca o Estados Unidos, los ceutíes siguen ganando terreno en la calle, zancada a zancada, abrazándose con fuerza a la vida.















