El expresidente del Gobierno declara como testigo en el juicio de la ‘operación Kitchen’, insistiendo en que su trato con el extesorero era «puramente profesional» y ajeno a la gestión económica del PP.
MADRID – Mariano Rajoy ha vuelto hoy a la Audiencia Nacional, esta vez como testigo en el marco del caso Kitchen, para responder sobre su relación con el que fuera el responsable de las finanzas del Partido Popular, Luis Bárcenas. Durante su declaración, el expresidente ha mantenido un discurso firme: conocía a Bárcenas desde hacía décadas, pero nunca fue una persona de su «confianza».
Una relación de «despacho»
A preguntas de la acusación popular ejercida por el PSOE, Rajoy ha querido dejar claro que, aunque coincidió con Bárcenas desde 1990 —cuando el expresidente fue nombrado vicesecretario del partido—, el contacto entre ambos se limitaba a lo estrictamente laboral.
«Él fue durante muchos años gerente del partido, luego fue el tesorero y por tanto lo veía. Pero yo no me ocupaba de los temas económicos y no tenía más que una relación puramente profesional«, ha relatado ante el tribunal.
El expresidente ha subrayado que, pese a la jerarquía del partido, sus funciones estaban alejadas de la contabilidad y que el trato con el tesorero «no le ocupaba demasiado tiempo».
El punto de ruptura: Las cuentas en Suiza
El momento de mayor tensión en el interrogatorio ha llegado con las preguntas del abogado de Podemos. Rajoy ha señalado una fecha clave para explicar el deterioro definitivo de su relación con Bárcenas: el momento en que se hicieron públicos sus fondos ocultos en el extranjero.
El exlíder del PP ha afirmado que su percepción sobre el tesorero cambió radicalmente entre 2012 y 2013, cuando tuvo «la conciencia y la seguridad» de que Bárcenas atesoraba una fortuna de 48 millones de euros en cuentas en Suiza. Hasta ese hallazgo, Rajoy ha mantenido que el trato era «bueno» dentro de la normalidad institucional, pero que el descubrimiento de los fondos en el país helvético supuso un antes y un después.
Desvío de responsabilidades económicas
A lo largo de su comparecencia, Mariano Rajoy ha reiterado un argumento que ya utilizó en anteriores juicios relacionados con la trama Gürtel: el desconocimiento total sobre la logística financiera del Partido Popular.
- Sin supervisión: Ha insistido en que, pese a ser el presidente de la formación, «nunca» se ocupó de temas económicos.
- Jerarquía repartida: Ha recordado que en la sede de Génova había «una serie de gente» —presidentes y secretarios generales— por encima o al mismo nivel de gestión operativa que él no supervisaba directamente en el ámbito contable.
Con esta declaración, Rajoy busca blindar su imagen frente a la acusación de que existía un operativo parapolicial (Kitchen) diseñado para robar documentación sensible a Bárcenas que pudiera comprometerle personalmente.















