El despliegue, que incluye registros simultáneos en varias localidades, helicópteros y maquinaria pesada, investiga también delitos de blanqueo de capitales y extorsión.
SANTANDER.– La ciudad cántabra de Torrelavega es escenario este miércoles de un fortísimo despliegue policial sin precedentes recientes. Más de 400 agentes de la Policía Nacional participan desde primera hora de la mañana en una macrooperación contra el tráfico de drogas, el tráfico de armas, el blanqueo de capitales, delitos contra el patrimonio y extorsiones. El operativo, coordinado de forma conjunta por la Fiscalía y los juzgados de la ciudad, se encuentra actualmente en marcha y bajo un estricto secreto de sumario, según ha confirmado oficialmente la Jefatura Superior de Policía.
Las actuaciones comenzaron de madrugada, concretamente a las 5:30 horas, momento en el que el vuelo de un helicóptero policial alertó a los vecinos de la comarca del Besaya. De forma simultánea, los agentes han irrumpido y registrado varias viviendas en los núcleos torrelaveguenses de Campuzano y Barreda, extendiendo también las pesquisas a inmuebles situados en el vecino municipio de Cartes.
Perros adiestrados y excavadoras para localizar alijos
La envergadura de la operación ha requerido el uso de medios técnicos especializados. Según fuentes cercanas a la investigación, los agentes han introducido una pala excavadora en algunos de los puntos registrados con el objetivo de levantar terreno ante la sospecha de la existencia de zulos o alijos de estupefacientes enterrados. En los registros también participa activamente la unidad de guías caninos con perros adiestrados en la localización de sustancias y armas.
De forma paralela a los asaltos de las viviendas, la Policía Nacional ha blindado los accesos a la ciudad estableciendo controles selectivos de carretera en puntos estratégicos como Barreda, Tanos o Campuzano, donde se está filtrando el tráfico e inspeccionando de manera minuciosa numerosos vehículos.
Segundo golpe policial en apenas dos meses
Esta intervención se produce en las mismas zonas que el pasado mes de marzo sufrieron otra importante sacudida policial. En aquella ocasión, fue la Guardia Civil la que desplegó a cerca de 200 agentes en una operación que se saldó con doce personas detenidas y la incautación de notables cantidades de estupefacientes, así como de armas cortas y largas.
A pesar de la coincidencia geográfica de los registros de este miércoles con los de hace dos meses, las autoridades judiciales aún no han confirmado de forma oficial si existe un nexo directo entre ambas investigaciones o si se trata de organizaciones criminales independientes asentadas en la zona.














