El lateral neerlandés del Inter de Milán tiene una cláusula de 25 millones de euros y cuenta con el visto bueno de Mourinho. La operación queda supeditada al resultado de las elecciones presidenciales del próximo domingo.
MADRID — Las elecciones a la presidencia del Real Madrid han puesto en pausa varias operaciones estratégicas que la dirección deportiva ya tiene prácticamente perfiladas. Una de las parcelas más urgentes a reforzar es el lateral derecho, y el nombre que encabeza la lista para cubrir la sensible baja de Dani Carvajal es el de Denzel Dumfries.
El internacional neerlandés, que acaba de cumplir 30 años, encaja a la perfección en los planes del club blanco debido a su contrastada experiencia en la élite, su versatilidad sobre el césped y, muy especialmente, por constituir una auténtica oportunidad de mercado. Aunque la secretaría técnica también ha barajado la opción del español Pedro Porro, las altas pretensiones económicas y la complejidad de la negociación con el Tottenham alejan al extremeño de Chamartín, dejando vía libre al jugador del Inter de Milán.
Una oportunidad de mercado avalada por el técnico
El gran atractivo del fichaje de Dumfries reside en su asequible precio de salida: una cláusula de rescisión fijada en 25 millones de euros. Se trata de una cifra muy accesible para un futbolista consolidado como titular indiscutible en un gigante europeo y en la selección de los Países Bajos.
Según ha podido saber el diario AS, el nombre del carrilero ya ha sido puesto sobre la mesa de José Mourinho, quien ha dado luz verde definitiva a la operación. El técnico portugués conoce a la perfección las capacidades del neerlandés tras coincidir durante varias temporadas en la Serie A italiana. El preparador luso valora de forma muy positiva la notable evolución defensiva que ha experimentado Dumfries en un fútbol tan exigente tácticamente como el Calcio, además de los excelentes informes que destacan su disciplina y su gran capacidad de adaptación.
Rendimiento inmediato a expensas de las urnas
La llegada de Dumfries rompería con la tendencia reciente del Real Madrid de apostar de forma exclusiva por jóvenes talentos a largo plazo. Sin embargo, su incorporación responde a la petición expresa de Mourinho de contar con futbolistas de rendimiento inmediato que puedan soportar la presión de llenar el vacío histórico que deja Carvajal en la banda derecha.
A pesar de que todas las partes parecen conformes, el futuro del defensor en Concha Espina se decidirá en los despachos. La reactivación definitiva del fichaje dependerá de lo que ocurra en los comicios presidenciales del próximo domingo; será el nuevo mandatario electo quien deba estampar la firma final. Mientras tanto, desde Italia ya dan por seguro que Dumfries vería con muy buenos ojos cerrar su ciclo en Milán para vestir la camiseta blanca.













