La Roja naufraga en Atlanta (0-0) en un debut gris y lleno de dudas. Ni la entrada de Lamine Yamal en la segunda mitad logró derribar el muro de los ‘Tiburones Azules’.
La Inteligencia Artificial decía antes de arrancar la cita mundialista que España era la gran favorita para levantar el trofeo. Lo que no calculó la tecnología es lo mucho que le va a tocar sufrir a este equipo para rascar algo positivo. El debut de la Selección en Atlanta se saldó con un triste empate a cero frente a Cabo Verde que llena la mochila española de dudas e impotencia. Una España sin alma, espesa y con apenas siete remates a puerta demostró que el camino hacia la gloria en este Mundial se va a parecer más a la durísima subida al Angliru que a un paseo militar.
La tensión del debut pesó como una losa sobre las piernas de los hombres de Luis de la Fuente. Desde el pitido inicial, la circulación fluida que caracteriza a La Roja brilló por su ausencia. El balón se movía al trantrán, de forma horizontal, terminando demasiadas veces en balones rifados por Laporte que no están en el ADN de este equipo. Mal síntoma.
El experimento de Gavi no funcionó
De la Fuente apostó fuerte de inicio introduciendo a Gavi en el once titular en detrimento de Baena, buscando la mordiente y el contagio positivo del azulgrana mientras Nico Williams termina de recuperarse de sus molestias físicas. Sin embargo, el experimento de escorar al sevillano a la banda izquierda no funcionó. España no hacía cosquillas al ordenadísimo bloque bajo propuesto por Bubista. De hecho, el meta caboverdiano Vozinha fue un espectador más durante la primera media hora de juego.
Incluso Rodri, el termómetro infalible del equipo, encendió las alarmas sumando cuatro pérdidas de balón impropias de su categoría en la primera mitad. Solo un chispazo al filo del descanso despertó a España de su letargo: un gran desmarque de Cucurella terminó en un centro que Ferran Torres estrelló incomprensiblemente en el larguero con todo a favor. En el rechace, Oyarzabal se topó con una estirada antológica de Vozinha. España asustó en cinco minutos de arrebato, pero el premio no llegó antes del paso por los vestuarios.
ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO
Remates a puerta: España 7 - 0 Cabo Verde
Posesión: España 68% - 32% Cabo Verde
Resultado final: España 0 - 0 Cabo Verde
Urgencias sobre los hombros de Lamine
La segunda parte mantuvo el mismo guion de imprecisiones, choques entre los propios jugadores españoles y una preocupante falta de claridad provocada por la ansiedad. Cabo Verde se blindó atrás, oliendo la sangre y saboreando un punto histórico.
Viendo que la luz de alarma pasaba de naranja a rojo, De la Fuente agitó el banquillo en el minuto 69. Dio entrada a Lamine Yamal y a Mikel Merino (sustituyendo a Gavi y Fabián), volcando las urgencias y la presión de todo un país sobre los hombros de un chaval de apenas 18 años. Lamine le dio un acelerón al juego y lo intentó, pero la muralla africana se mantuvo firme.
España no encontró el gol de la tranquilidad y regresa a su cuartel general en Chattanooga con una alarmante falta de ideas y rodeada de fantasmas. Habrá que cambiar mucho la cara de aquí al próximo domingo si esta selección de verdad quiere aspirar a la corona en Nueva Jersey. De momento, toca remar contracorriente.













