MADRID. — El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha justificado este miércoles la intervención policial que terminó con la expulsión de unos 600 cantantes durante los actos litúrgicos de la visita del papa León XIV a Barcelona. Según ha revelado el ministro, existía una «prohibición expresa» por parte de las autoridades eclesiásticas para impedir la exhibición de cualquier tipo de simbología política en los templos.
El incidente, que ha levantado una fuerte polvareda política en Cataluña, se produjo en la Sagrada Familia, donde un grupo de coralistas promovió saltarse el guion establecido para cantar ‘Els Segadors’ —el himno de Cataluña— y exhibir banderas independentistas ante el Pontífice.
A pesar de que el ministro comparecía en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre un trágico accidente en Huelva —donde el pasado 8 de mayo fallecieron dos guardias civiles—, los diputados independentistas Marta Madrenas (Junts) y Francesc-Marc Álvaro (ERC) han aprovechado su turno para afearle la actuación de las fuerzas de seguridad en la capital catalana.
Defensa de la libertad de expresión y el orden público
En su turno de réplica, Grande-Marlaska ha rechazado tajantemente que la medida supusiera una censura o un ataque a los derechos fundamentales de los participantes:
«Se trata de trabajar para mantener el orden público, no es atentar contra la libertad de expresión de nadie», ha sostenido firmemente el titular de Interior.
Para respaldar la legalidad de la expulsión, el ministro ha desvelado que el deán de la catedral de Barcelona había emitido una orden explícita que vetaba de forma taxativa «cualquier signo político» en los recintos eclesiales durante la estancia de León XIV.
Para ilustrar su argumento, Marlaska ha lanzado una pregunta retórica a los diputados en el hemiciclo: «No hay, evidentemente, ninguna limitación del ejercicio del derecho a la libertad de expresión. Imagínense que aquí el público general pudiese aprobar o desaprobar cualquiera de sus intervenciones. ¿Qué sería el debate político?».
Felicitación a los Mossos y a la Policía Nacional
Lejos de sumarse a las críticas de las formaciones catalanas, el ministro del Interior ha querido felicitar públicamente tanto a la Policía Nacional como a los Mossos d’Esquadra por el «trabajo extraordinario» de coordinación y seguridad desplegado durante el viaje papal.
Marlaska ha restado dramatismo visual al desalojo de los cantantes, asegurando que la intervención fue tan limpia que «ni se vio ni alteró el desarrollo de uno de los eventos que nos maravilló a todos». Sin embargo, la explicación no parece haber apaciguado los ánimos de partidos como Junts, que ya ha registrado una petición formal para que el ministro vuelva a comparecer de manera específica por este asunto.















