Atlanta — Habrá final de ensueño el próximo domingo en Nueva York. Tras una reacción espectacular en el tramo final del partido, la selección de Argentina ha remontado a Inglaterra en apenas siete minutos (2-1), sellando su billete para el partido por el título de la Copa del Mundo de 2026, donde ya esperaba la selección de España.
Con un Leo Messi imperial liderando la orquesta en la última media hora, la vigente campeona mundial demostró tener siete vidas cuando parecía acorralada, dejando con la miel en los labios a un combinado inglés que pagó muy caro su planteamiento rácano y especulativo.
Tensión, dureza y poco fútbol en la primera mitad
La batalla de Atlanta se libró sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium con una intensidad que, por momentos, rozó lo extradeportivo. El choque estuvo marcado desde los primeros compases por constantes tánganas, desafíos y cruces de palabras que afearon el juego, facilitados por el permisivo arbitraje del norteamericano Ismail Elfath.
La primera parte ofreció un espectáculo tosco, trabado y carente de ocasiones de gol por parte de ambas escuadras. Argentina parecía dormida y el juego no fluyó hasta el de la pausa de hidratación y el posterior descanso, cuando una falta alevosa de Anderson sobre Messi espoleó a la albiceleste, que avisó por mediación de un disparo lejano de Enzo Fernández.
Jarro de agua fría y el repliegue de Tuchel
La segunda mitad comenzó con una marcha más por parte de Argentina bajo la dirección de un descarado Julián Álvarez. Sin embargo, cuando mejor parecían asentados los sudamericanos, llegó el golpe de Inglaterra. Una contra cortada a medias por Tagliafico terminó en las botas de Rogers; este la colgó al área y Anthony Gordon se anticipó a Nahuel Molina para batir el marco argentino y abrir el marcador.
Con el 0-1 a favor, el seleccionador inglés Thomas Tuchel optó por un planteamiento conservador:
- Repliegue intensivo: Encerró a su equipo en campo propio de forma prematura.
- Cambios defensivos: Retiró delanteros para dar entrada a defensas centrales (un planteamiento con Dan Burn que no dio resultado).
El show de Messi y una remontada de locura
El paso atrás de los ingleses obligó a Argentina a un «todo o nada». La albiceleste asedió la portería de Pickford con insistencia: un balón al palo de Mac Allister y clarísimas ocasiones de Julián Álvarez y Lautaro Martínez hacían presagiar que el gol estaba al caer.
La recompensa a la insistencia y al juego de quilates de los de Scaloni llegó en el tramo final del encuentro:
- Minuto 85 (1-1): Messi atrajo magnéticamente a la defensa inglesa en la frontal del área, liberando de marca a Enzo Fernández. El centrocampista disparó y, con la complicidad de un desafortunado Jordan Pickford, firmó las tablas en el marcador.
- Minuto 92 (2-1): Con Argentina volcada y tras otro poste de Mac Allister, apareció la genialidad del ’10’. Leo Messi recibió en banda y puso un preciso centro con la pierna derecha al corazón del área pequeña para que Lautaro Martínez fusilara de cabeza el gol de la victoria y desatara la locura argentina.
Con esta victoria épica, Leo Messi se encuentra a un solo paso de su gran objetivo: conquistar un nuevo Mundial en la finalísima del próximo domingo en Nueva York frente a la selección española de Luis de la Fuente.

















