El lateral español, que ingresó en la segunda parte en sustitución de Álvaro Carreras, fue objeto de silbidos por parte de la hinchada alemana desplazada a Madrid debido a la polémica jugada de la mano en los cuartos de final de la Eurocopa 2024
El Estadio Santiago Bernabéu fue escenario de un particular duelo en la grada durante el transcurso del encuentro entre el Real Madrid y el RB Leipzig. Marc Cucurella saltó al terreno de juego en el minuto 69 en sustitución de Álvaro Carreras y se encontró de inmediato con la reacción adversa de los aficionados alemanes presentes en el coliseo blanco. Los seguidores del conjunto visitante comenzaron a pitar al lateral cada vez que entraba en contacto con el balón, en una protesta que no guardaba relación con el desarrollo del juego sobre el césped, sino con un episodio histórico que la afición germana aún no ha olvidado: la mano no señalada durante los cuartos de final de la Eurocopa de 2024. Ante la insistencia de los silbidos procedentes del sector visitante, la afición madridista respondió con aplausos para respaldar al internacional español.
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El origen del malestar germano: la mano en los cuartos de final de la Eurocopa 2024
El desencadenante de esta animadversión se remonta a la fase final del torneo continental disputado en territorio alemán. Durante la prórroga del enfrentamiento de cuartos de final entre las selecciones de España y Alemania, un remate ejecutado por el futbolista Musiala impactó en el brazo de Marc Cucurella dentro del área. En aquella acción, el árbitro principal del choque, Anthony Taylor, determinó no señalar la pena máxima, mientras que el sistema de videoarbitraje (VAR) optó por no intervenir en la jugada.
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Aquel lance resultó decisivo en el devenir del campeonato, ya que el combinado español terminó imponiéndose por un resultado de 2-1, consumando la eliminación de la selección anfitriona. Sin embargo, la jugada dejó una profunda huella en un sector de la hinchada alemana, que fijó su malestar en la figura del lateral. Más de dos años después de aquel evento deportivo, los aficionados del Leipzig desplazados hasta el coliseo madridista trasladaron ese resentimiento al partido disputado en la capital de España.
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El Santiago Bernabéu responde con aplausos a la protesta visitante
La situación se repitió de manera sistemática en cada una de las intervenciones del futbolista español durante el tramo final del duelo. Cada vez que Cucurella recibía el esférico, desde el sector destinado a la afición visitante se escuchaba una sonora pitada. Ante la persistencia de los silbidos, la grada del Santiago Bernabéu identificó el motivo de la protesta y decidió reaccionar de forma inmediata para arropar al jugador.
Los seguidores del Real Madrid comenzaron a aplaudir las acciones del lateral con el objetivo de contrarrestar el ambiente hostil promovido por la hinchada rival. De este modo, los minutos finales del partido presenciaron un cruce constante entre ambas aficiones: pitos procedentes de la zona visitante al toque de balón de Cucurella y ovaciones de la afición local para brindarle su apoyo. El futbolista, que había saltado al campo para disputar los últimos veinte minutos del choque, terminó encontrando el respaldo de la grada madridista ante una controversia que le sigue acompañando desde la citada cita europea.














