La máxima autoridad del «reality» recrimina a los participantes sus faltas de respeto y les recuerda su condición de profesionales: «Todos estáis trabajando»
La tensión en la casa de Guadalix de la Sierra ha alcanzado un punto de no retorno. Este domingo, durante la emisión del debate conducido por Ion Aramendi, el Súper protagonizó una intervención histórica para reprender duramente a los diez concursantes que permanecen en ‘GH Dúo’. Ante un comportamiento que calificó de «vergonzoso», la máxima autoridad del programa exigió un cambio radical de actitud, recordando a los famosos que su estancia en el concurso no es solo convivencia, sino un desempeño profesional frente a una audiencia que merece respeto.
La conexión comenzó con un preámbulo de Aramendi, quien advirtió que las actitudes de los habitantes de la casa «dejan bastante que desear». Acto seguido, la voz del Súper se dirigió nominalmente a Antonio, Raquel, Cristina, Carlos, Sandra, Juanpi, Manu, Gloria, Anita y Belén. «Todos estáis trabajando. Sois profesionales del espectáculo, la televisión, el arte. Vergonzoso es que el presentador tenga que estar gritando desde el plató porque no hacéis ni caso», sentenció con firmeza, aludiendo a la falta de disciplina durante las galas.
«Aquí se ve todo»: Advertencia sobre los límites de la convivencia
El foco de la reprimenda se centró en las constantes faltas de respeto y el lenguaje inapropiado que ha marcado las últimas jornadas. El Súper fue especialmente incisivo al recordar que la transparencia es la base del formato: «¿Te crees, Antonio, que no hemos visto la olla volando? ¿Creéis que no vemos cuando hay un encaramiento? Claro que lo vemos». Con estas palabras, el programa puso de manifiesto que ningún gesto violento o descalificación pasa desapercibido para el equipo técnico ni para el público, a quien definió como el «soberano» que decide el destino de cada concursante.
La dirección del programa quiso desmarcarse de la responsabilidad de imponer el orden de forma autoritaria, apelando a la madurez de los participantes. «La convivencia no se impone desde fuera, la construís solo vosotros cada día», añadió el Súper, subrayando que discrepar es parte del juego, pero que faltar al respeto es una línea roja que no debe cruzarse tras más de 25 años de historia del formato en España.
La metáfora del «juego limpio»
En un intento por ilustrar el comportamiento esperado, la autoridad del reality comparó la convivencia con un partido de fútbol. Explicó que el espectáculo no reside en «tensar la cuerda» o «engañar al árbitro», sino en la intensidad competitiva ejercida desde el respeto. «Aquí pasa lo mismo: se trata de jugar limpio. Tenéis el derecho a hablar, pero también la obligación de escuchar sin atacar ni descalificar», insistió.
La bronca concluyó con un llamamiento a la autorregulación del grupo, instándoles a entender que en la casa existen adversarios, pero «nunca enemigos». Con esta intervención, la organización de ‘GH Dúo’ traslada la responsabilidad absoluta de lo que ocurra en adelante a los concursantes, advirtiendo que el público no perdonará más episodios que manchen la imagen del programa.




















