El ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, ha elevado la presión sobre el Partido Popular en un último intento por salvar el decreto de prórroga de los alquileres. Ante la negativa de los populares a sentarse a negociar, Bustinduy ha enviado una carta personal a Alberto Núñez Feijóo advirtiéndole de que dar la espalda a esta medida supondría un suicidio político ante su propio electorado.
El decreto, que previsiblemente se someterá a votación el próximo martes en el Congreso, corre el riesgo de decaer si el PP mantiene su «no». Según el ministro, esta prórroga permite un ahorro medio de 2.000 euros anuales por hogar, una cifra que considera vital en el contexto económico actual.
El «clamor social» de los votantes populares
En su misiva, Bustinduy se apoya en datos de una encuesta reciente que refleja una realidad incómoda para Génova: 3 de cada 4 votantes del PP están a favor de prorrogar los alquileres.
«No tienen un solo argumento menos el no por el no. No están calibrando el clamor social. Si piensan que pueden votar que no impunemente y que no pagarán un altísimo coste por ello, se equivocan», ha advertido tajante el ministro durante la sesión de control.
Para el titular de Derechos Sociales, el rechazo del PP no responde a una lógica económica, sino a una estrategia de bloqueo parlamentario que ignora las necesidades de sus propios simpatizantes.
Críticas a la «prioridad nacional» pactada con Vox
Bustinduy también ha aprovechado para cargar contra la deriva del PP tras sus pactos autonómicos, especialmente en relación con el concepto de «prioridad nacional» en las ayudas sociales y de vivienda que Vox ha introducido en la agenda.
El ministro ha calificado de «piruetas» los intentos del PP por justificar estos acuerdos, tachándolos de ilegales y discriminatorios. «Le dan a la ultraderecha la capacidad de decidir quién es merecedor de derechos y quién no», ha denunciado, vinculando la negativa a negociar la prórroga del alquiler con una agenda que, a su juicio, busca segmentar los derechos fundamentales.
Con la cuenta atrás para el martes activada, la carta de Bustinduy busca romper el bloque de la oposición y forzar una rectificación de última hora en el grupo popular, apelando directamente al bolsillo de los ciudadanos para evitar que miles de contratos queden desprotegidos.















